00:40. MARTES 16 DE JULIO DE 2019

Mayo del 68 en la España de ZP

Editorial
20 mayo, 2011
Editorial

El desencanto ha tomado, de manera pacífica, la calle. Era cuestión de tiempo que los jóvenes manifestasen su hartazgo ante un presente y un futuro lleno de incertidumbres. No es ninguna casualidad que el libro más vendido en LibrOviedo haya sido ¡Indignaos! de Stéphane Hessel que, a sus 93 años, se ha convertido en la conciencia crítica de la sociedad francesa. El libro, de tan sólo 30 páginas, es un alegato para que los jóvenes se movilicen y abandonen la indiferencia ante la adversidad. Aunque hay quién trate de instrumentalizar, políticamente, esta rebelión juvenil que ha acampado en un lugar tan emblemático como la Puerta de Sol en Madrid -al igual que en otras muchas provincias donde la protesta está teniendo una menor convocatoria- los jóvenes, y no tan jóvenes, tienen sobradas razones para salir a la calle y decir ¡basta ya!. No hay que olvidar, que ellos son los destinatarios del futuro que estamos construyendo, y tampoco, que la generación más preparada de la historia, es, también, la generación con un horizonte mucho más incierto. Es evidente, que la crisis nos golpea a todos por igual, pero se ha cebado con la juventud, los universitarios y los treintañeros. El contador mensual del INEM refleja que un 50% de los jóvenes sigue sin encontrar trabajo, un dato, verdaderamente aterrador, y que tendría que haber sido uno de los principales argumentos de esta cansina campaña electoral que, afortunadamente, ya toca a su fin.

De la indiferencia, esa que tanto achacamos a nuestros jóvenes, han pasado a la acción. ¿Hasta donde están dispuestos a llegar? Nadie lo sabe, pero no parece que estemos ante una tormenta primaveral, y menos aún ante una maniobra política tal y como ayer titulaban los periódicos más conservadores. No estamos, tampoco, ante un asunto de orden público que haya que ‘disolver’ o ‘desalojar’. Aunque haya algún ‘infiltrado’, o antisistema, en la pacífica y limpia acampada de la Puerta del Sol, estamos ante una rebelión de mayor calado de lo que algunos tratan de hacernos creer. Probablemente, el paso de los días hará que los jóvenes levanten el campamento y emprendan el camino de vuelta. Sin embargo, sería una torpeza no haber entendido el ‘mensaje’ que nos están enviando estos miles de amotinados en las plazas de toda España.

He aquí, un brote tardío de aquel mayo del 68, en la España de los cinco millones de parados. 43 años después, los jóvenes españoles no levantan los adoquines buscando ‘la playa’, buscando la utopía, más bien alzan su voz para reclamar cosas mucho más terrenales como un trabajo, una casa y un futuro que se les niega. A diferencia de las revueltas de Túnez, Egipto o Libia, que tenían como principal fin la libertad; la insurrección de nuestros jóvenes es un eco de las revueltas de Grecia, Francia o Portugal, donde también cunde el desencanto y el desánimo. Su fobia política, y su rebeldía juvenil, está más que justificada.

Gabino hace negocios en México
El descrédito de la clase política tiene mucho que ver en la toma pacífica de las principales plazas de España. Más de 100 imputados por todo tipo de corruptelas, tienen la desvergüenza de volver a presentarse a las elecciones municipales y autonómicas del próximo domingo. Y los hay de todo tipo, pelaje, color y condición. Nadie, o mejor dicho, ningún partido, parece estar interesado en purgar de sus listas a los delincuentes y maleantes. Así, no es de extrañar, que los políticos se hayan convertido en la tercera preocupación de los españoles, según la última encuesta del CIS. En Asturias, sin ir más lejos, esta semana -la última de campaña electoral- se ha hecho el silencio en relación al ‘caso Marea’. ¿Se han conjurado sus señorías para establecer una tregua y no airear más trapos sucios hasta que pasen las elecciones? Tal parece, después de varias semanas, aireando los periódicos las vergonzosas revelaciones que ha puesto al descubierto el levantamiento parcial del secreto de sumario que investiga el mayor caso de corrupción destapado en Asturias.

Aunque no guarde relación con el ‘caso Marea’, el concejal de Oviedo por la Izquierda, Roberto Sánchez Ramos, dio ayer a conocer varios extractos de noticias publicadas en la prensa mexicana, que atribuyen a Gabino de Lorenzo importantes negocios inmobiliarios en Veracruz, lo que confirmaría -entre otras cosas- a qué se ha dedicado el alcalde de Oviedo durante el último año en el que se ausentó del Ayuntamiento y no cumplió con sus más elementales obligaciones institucionales. Gane o pierda las elecciones, Gabino de Lorenzo tiene que dar explicaciones de sus negocios en uno de los países más corruptos del mundo.

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