05:59. LUNES 23 DE SEPTIEMBRE DE 2019

Sin secretario general, ni fiesta minera en Rodiezmo

Política
31 agosto, 2013
DAVID ASCASO

El 20 de septiembre, el sindicato minero celebrará un nuevo congreso para elegir al sucesor de José Ángel Fernández Villa. Desde mayo, el SOMA está dirigido por una gestora

Silencio y cierre de filas. A tres semanas del congreso del SOMA, en el que los delegados tratarán de elegir (por segunda vez), al sucesor de José Ángel Fernández Villa, el aparato ha impuesto el ‘mutismo’ a sus militantes. Aún no hay candidatos ‘oficiales’, aunque la gestora que dirige el sindicato minero tiene fecha de caducidad: el próximo 20 de septiembre.

Villa dejó huérfano al SOMA en marzo, al retirarse por motivos de salud. El histórico líder sindical abandonó el cargo que mantuvo sin ninguna oposición durante 34 años, pero no logró dejar atada su sucesión. Julio Carretero, secretario general de UGT en Siero, era el ‘heredero’ natural, pero una semana antes del congreso que debería haberle designado, se negó a ocupar su lugar, asegurando que “hay gente suficientemente preparada y cualificada” para dirigir al SOMA. Una ‘espantada’ que sorprendió en el sindicato, y que obligó a improvisar una alternativa (el plazo para presentar candidaturas se amplió más de 10 horas). Sin apenas margen, al congreso de mayo se presentó una única aspirante, Concepción Alonso, quien formó parte de la última ejecutiva de Villa, al igual que la mayoría de las personas que la acompañaban. Solo recibió un 29% de los apoyos (23 votos a favor y 54 en blanco), y la nueva dirección dimitió en bloque apenas 10 minutos después de ser elegida. Desde entonces, el SOMA está en manos de una gestora.

El nuevo congreso, que se celebrará en Mieres, devuelve al SOMA al punto de partida. El mutismo se impone entre los posibles aspirantes, y quienes tenían más posibilidades de suceder a Villa, por su trayectoria en el sindicato, se han descartado. Julio Carretero mantiene que “no quiero ser secretario general, ni formaré parte de ninguna comisión ejecutiva”. Tres meses después de rechazar la candidatura, Carretero asegura que no lo hizo porque el SOMA tratase de imponerle a la comisión que debería acompañarle (él mismo formaba parte del aparato), ni tampoco que hubiera más motivos más allá de una decisión personal. Pero el nombramiento de Carretero podría haber acarreado problemas entre el SOMA y la FSA: el sindicalista fue expulsado del partido en 2010, por desobedecer las directrices marcadas por la organización socialista. Tras la dimisión de Juan José Corrales como alcalde de Siero, el partido ordenó a Carretero y a Ángela Llende (también miembro del SOMA), renunciar a su escaño, para que el ‘número seis’ de la lista, Ángel García, fuese nombrado alcalde. Los sindicalistas se negaron, fueron expedientados y expulsados del partido, y el PSOE perdió la alcaldía.

El SOMA, por muchas razones, está de capa caída. La mala situación de las arcas del sindicato, mermadas por la caída en picado de las subvenciones (la cancelación de la fiesta de Rodiezmo es consecuencia de la falta de liquidez), y los difíciles meses que afronta la minería (los cierres de pozos podrían comenzar el próximo año), hacen que el cargo de secretario general del SOMA no sea tan atractivo como hace años. A pesar de estas circunstancias, Julio Carretero, insiste en que la situación no es tan mala. “El SOMA, al igual que cualquier sindicato, ayuntamiento o administración pública, tiene menos recursos que hace años, pero sigue en pie”, apunta el sindicalista, quien también reconoce que “quien quiera dirigir el SOMA, debe ser consciente de que tendrá que defender a los trabajadores, y que se avecinan malos momentos y luchas intensas”. Sobre el aparente ‘vacío de poder’ en el sindicato, Carretero recuerda que “la marcha de Villa cogió a las bases con el pie cambiado, y no es fácil que otra persona puede surgir y asumir ese liderazgo tan personal de forma inmediata”. Por eso no espera que su sucesor cuente con el consenso total de la militancia y los órganos de dirección.

Armando Fernández Natal, ex secretario de Organización del SOMA y uno de los más cercanos colaboradores de Villa durante los últimos 20 años, es el actual portavoz del PSOE en el Ayuntamiento de Mieres 2011, y tampoco cambiará sus actuales responsabilidades por volver a la cúpula del sindicato. “Estoy fuera y seguiré fuera. Desconozco los movimientos que pueden estar surgiendo, y me mantendré al margen”. Sobre la delicada situación económica del sindicato, apunta que “hasta 2010 nunca hubo problemas, pero desde entonces los recursos han menguado. Solo la gestora conoce cuál es ahora la situación real”. Después de nueve años como ‘número dos’ del SOMA, Armando Fernández era uno de los posibles candidatos a ocupar la secretaría general, aunque al igual que su predecesor en la secretaría de Organización, Juan José González Pulgar, acabó saliendo del cúpula.

Otro de los ex secretarios de la organización, Andrés Avelino Gutiérrez (Salud Laboral), formó parte de la improvisada lista encabezada por Concepción Alonso, que no logró reunir ni un tercio de los votos. Ante la nueva ‘cita electoral’, opta por guardar el silencio que recomiendan los dirigentes ‘en funciones’. “Solo la gestora puede pronunciarse sobre el congreso”. Ni él, ni Concepción Alonso (presidenta del comité intercentros de Hunosa), repetirán. Sin nombres de peso ni candidatos de una ‘tercera vía’, la incertidumbre sigue rodeando el próximo congreso del sindicato.

Rodiezmo pasa a la historia

La minería atraviesa sus peores momentos, y la ‘sentencia’ ya está firmada. El carbón dejará de extraerse por completo en 2018 -como muy tarde-; Hunosa ya está en liquidación (los economatos serán vendidos a una empresa privada); y el sector privado también se encuentra al borde del colapso. Mientras tanto, el en otros tiempos todopoderoso sindicato minero no tiene un líder que dirija las movilizaciones. A la falta de liderazgo, se han sumado los problemas económicos y la renuncia a la celebración de las 33º edición de la fiesta minera de Rodiezmo. El año pasado, el SOMA ya anunciaba una reducción del presupuesto del 2%, aunque sin dar cifras concretas sobre los costes. Y en esta ocasión, “la difícil situación económica y el complicado momento que atraviesa el sector”, han puesto fin a una tradición que comenzó en 1979. El sindicato no tiene dinero ni para organizar la romería, ni para fletar los cientos de autobuses que otros años llegaban a este pueblo leonés. Sin embargo, en las últimas ediciones, Rodiezmo, el tradicional ‘inicio de curso político’ para los socialistas había perdido fuelle. José Luis Rodríguez Zapatero, quien no faltó a su cita con los mineros entre 2004 y 2009, se ausentó en 2010 y 2011, y Alfredo Pérez Rubalcaba (entonces candidato a las elecciones), tampoco hizo acto de presencia en la campa de Rodiezmo en 2011. Aunque la página web del SOMA afirma que cada año la cita sindical reune a más de 35.000 personas, según fuentes municipales de Villamanín, el número de asistentes ronda más bien los 8.000, y de medio millar de autobuses se pasó a medio centenar. La gestora del SOMA, que tomó la decisión de anular esta tradicional cita (“no estamos para fiestas”), apunta que la intención es recuperar la romería en 2014, para entonces la situación económica no habrá mejorado, y es posible que la minería se encuentre en un momento aún peor. Sin dinero en las arcas, y con un complejo congreso dentro de tres semanas, cuyo resultado sigue siendo una incógnita, el SOMA se ha visto obligado a renunciar a su mayor ‘altavoz mediático’.

La atención política se trasladará mañana a Oviedo, al polideportivo del Orfanato Minero, donde la AMSO celebrará la Fiesta de la Rosa, reuniendo a sus principales dirigentes socialistas, entre los que estarán el diputado Antonio Trevín, el eurodiputado Antonio Masip y Javier Fernández. El presidente asturiano cerrará las intervenciones en un acto que no tendrá, ni de lejos, la trascendencia mediática que le otorgaba Rodiezmo a las promesas electorales o ataques políticos que los líderes del PSOE lanzaban desde el púlpito leonés. Sin embargo, aunque el SOMA no organice el encuentro ni estén presentes políticos y sindicalistas, algunos mineros sí que acudirán al encuentro anual. Lo harán para protestar, precisamente, por la situación extrema que vive el sector, uno de los motivos del SOMA para no acudir a Rodiezmo. Su presencia será simbólica, pero al menos, intentarán mantener el espíritu de una cita minera, que comenzó de manera clandestina, a finales de los años 70, y que con el tiempo se convirtió en una romería, con orquestas, concursos, exhibiciones y un mitin que abría, cada año, el nuevo curso político.

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