21:17. VIERNES 22 DE NOVIEMBRE DE 2019

La obsolescencia programada

Asturias
12 octubre, 2013
MARINA GARCÍA

Javier Fernández no tiene suficientes luces para gobernar. Se le han fundido los plomos. Su vida útil, ni siquiera, ha llegado al año y medio, de vacua e inane gobernanza. El presidente del Principado se nos ha quedado obsoleto, cuando aún quedan 19 meses de legislatura. Hasta sus socios de gobierno ya le repelen, por sus continuos incumplimientos. “A veces nos preguntamos si hicimos bien apoyando su investidura”, cuestionó Ángel González (IU), “Asturias está perpleja y paralizada”, remató Ignacio Prendes (UPyD), el pasado miércoles en el debate sobre el estado de la región. En muy poco tiempo, el gobierno regional se ha ido al “garete” (Álvarez-Cascos) ya que, quién tendría que liderar el gobierno, “no lidera Asturias” (Prendes).

La semana que ahora acaba, se recordará como el día en que todos los partidos políticos, los de derecha y también los de izquierda, le sacaron los colores a Javier Fernández. En su intervención, ni siquiera despertó el entusiasmo de su parroquia de feligreses, que se pasaron una hora y media ‘wassapeando’. Y en el cuerpo a cuerpo, el jefe del ejecutivo se encogió aún más, y hasta se diría que le temblaban las piernas. Cascos, martillo pilón del PSOE gobernante, no se anduvo por las ramas, “¿piensa seguir atornillado al sillón, viendo pasar las hojas del calendario…, sin autoridad política para defender los intereses asturianos dentro y fuera del Principado?” Fernández no contestó. “Hoy ha alcanzado la triste categoría de un gobierno al garete, arrastrado por la corriente, sin puntos de apoyo, que está llevando a Asturias a la sima más profunda de la decadencia”. Fernández tampoco contestó. Cascos le produce diarreas.

Imbuido en un silencio sepulcral, Javier Fernández pretende quedar exonerado de todos los problemas, los propios, y también los ajenos (Variante de Pajares, regasificadora…) Para Cascos, Javier Fernández es un holgazán y un “incapaz” vpara sacar al Principado del marasmo en el que estamos metidos. “Un gobierno marcado por la desidia que parece gobernar como un administrador concursal”. Izquierda Unida también llevó contra las tablas a Javier Fernández por su “actitud sumisa, pasiva, contemporizadora y hasta genuflexa, ante las discriminaciones y maltratos del gobierno central”. A esas alturas de debate, el jefe del ejecutivo ya parecía un pelele, tocado como un boxeador sonado, grogui ante las embestidas que le llegaban desde los cuatro puntos cardinales del tablero político asturiano. En lo que va de año, Javier Fernández ha conseguido el más difícil todavía, poniendo a todos los partidos, a excepción -claro está- del PSOE, en un mismo frente común, ‘no’ al ‘javierismo’, que es lo mismo que decir, ‘no al desgobierno’ de Asturias.

En sus ensoñaciones presidenciales, Javier Fernández piensa que “Asturias está en el camino necesario para mejorar”. Y se queda tan pancho, cuando la comunidad se desangra de norte a sur, de este a oeste. La ‘deforestación’ industrial, la agonía de la mina, la muerte de la mar y del campo, la Asturias de los 101.992 parados y de los 43.500 desempleados que no cobran ninguna prestación, la Asturias de los 10.000 pobres que solo viven con un salario social que tardan 16 meses en comenzar a cobrar, la Asturias de las listas de espera en la Sanidad, la Asturias de los recortes y los ajustes, la Asturias con menos médicos y profesores, verbigracia del gobierno regional; la Asturias que ve corrompidas sus instituciones (Cudillero, Pravia…), la Asturias corrupta…¿En qué mundo vive Javier Fernández?

La custodia compartida nunca funciona. Y tampoco los tríos. IU y UPyD siguen soltando lastre, y no quieren ser cómplices de un gobierno que no gobierna, ni de un presidente clandestino y miedica, que se somete con cuentagotas al control de los grupos de la oposición. El parto de los montes, en forma de tripartito, tiene los días contados. Separación de bienes en el híbrido gobernante. Sálvese quien pueda, en un gobierno que hace aguas de babor a estribor. IU y UPyD, pero también Foro y PP, devolverán a chiqueros los presupuestos del gobierno para el próximo año, y Asturias se verá abocada a tener sus cuentas prorrogadas, que es algo así como tener las cuentas intervenidas. Pero Javier Fernández no se irá, y tampoco convocará elecciones anticipadas como hizo Francisco Álvarez-Cascos (2012), cuando el ‘PPSOE’ y el periódico gubernamental, se aliaron e hicieron hasta vudú, para acabar con su gobierno. Fernández seguirá ‘atornillado’ a la hamaca presidencial. Otra anomalía más para el museo de los horrores de la FSA (Cudillero, Pravia…). Asturias camino del apagón político.

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