20:44. JUEVES 21 DE NOVIEMBRE DE 2019

“La felicidad es estar en el campo de golf, luchando conmigo mismo”

Entrevistas
14 octubre, 2013
PEDRO ALBERTO ÁLVAREZ

Es imposible charlar con José Ma­ría Olazabal, sin que el recuerdo de Severiano Ballesteros se cuele en la conversación. Franco y directo, ‘Ollie’, como le llaman sus compa­ñeros, tiene presente en todo mo­mento a su mentor, con quien com­partía su amor por el golf, y ahora, también, el Premio Príncipe de los Deportes. Chema Olazabal reco­noce que está más cómodo en el ‘green’, retándose a sí mismo en cada golpe, que en homenajes o entregas de galardones. El vetera­no golfista, que se niega a pensar en la retirada, tendrá los sentimientos a flor de piel durante los actos de la Fundación. Pero su sitio está en la hierba. Durante la Semana de los Premios, también tendrá tiempo para pisar el ‘verde’, impartiendo clases magistrales en el Club de La Barganiza y en el Club de Castie­llo. El maestro, que cogió su primer palo siendo casi un bebé, con dos años, tiene mucho que enseñar.

.-¿Cómo recibió la noticia del galardón?

Estábamos en carretera, viajando al torneo de Golf de Munich, cuan­do recibí la llamada. Menos mal que estaba sentado… Fue una grata sorpresa, pero entonces no fui cons­ciente de todo lo que significaba.

.-¿Qué pensó cuando la Real Fede­ración Española de Golf presentó su candidatura?

Que se tomaban un trabajo en bal­de. Creía que no tenia ni posibili­dad, porque el golf no es lo que po­demos llamar un deporte popular en este país.

.-Pues es el segundo golfista pre­miado por la Fundación.

Lo de Seve fue un caso excepcional. No solo era un golfista, era un ser de dimension universal.

.-A lo largo de su carrera, ha vivi­do malos momentos, como la larga baja que le apartó del ‘green’. ¿No pensó en retirarse?

Nunca. La otra opcion era no lu­char, quedarme en casa con un ho­rizonte de silla de ruedas. Abando­nar nunca es una opción.

.-¿Cómo la superó?

Busqué varias soluciones, hasta que di con el doctor Muller Wohl­fhart. Juntos luchamos contra la lesión hasta conseguir la recupe­racion total.

.-¿Se marca una fecha para dejar de competir, o seguirá hasta que la espalda aguante?

Mientras el gusanillo esté presente, seguiré. Espero descubrir nuevos retos. Sería divertido, con 70 años hacer un ‘score’ inferior a los dígi­tos de mi edad. Me gusta jugar al golf, no puedo evitarlo, y no quie­ro dejarlo.

.-El jurado destacó su actuación como capitán de la Ryder Cup, co­mo uno de los mayores logros de su carrera. ¿Fue su mayor victoria?

Hubiese preferido estar en el cam­po pegando palos, pero es el papel que me tocó. Salió bien, pero estoy orgulloso también de mis dos Mas­ters de Augusta, mi World Series de 1990 y tantas otras actuaciones.

.-¿Cuál ha sido su mejor golpe?

Son muchos. Llevo pegando palos desde hace 45 años.

.-Pero alguno recordará con más emoción.

Siempre recordaré el put para bir­die en el hoyo 13 de Augusta, el úl­timo día del Masters de 1999, para contrarrestar el eagle de Norman.

.-¿Qué sintió en ese momento?

Me produjo una inmensa sensacion de felicidad y paz interior. En ese momento me sentí un privilegiado por disfrutar de un momento espe­cial en un entorno especial, que me produjo un subidón de felicidad.

.-La figura de Severiano Balleste­ros siempre le ha acompañado. ¿El premio también es un homenaje al maestro?

Si Seve no hubiese existido, yo no sería Premio Príncipe de Asturias. Me acompaña todavía todos los dias de mi vida. El fué el buque rompehielos que abrió el camino para que el golf europeo se pusiera en el mapa. Por mucho que haga­mos, nunca se llegará a reconocer totalmente su labor.

.-¿Seve sigue siendo un ejemplo para usted?

Ejemplo, faro, guía y todo lo que se le ocurra. Es imposible imaginarse lo que representa. Sobre todo nos enseñó a no desmayar, a no rendir­se, a seguir hasta lo imposible.

.-Su figura excede la práctica del golf. La suya también fue una lu­cha personal.

El reconocimiento internacional de Seve supera todo lo que cualquier ciudadano español pueda alcan­zar a comprender. En sus tiempos, y aún en los mios, era imposible para un chaval de familia humilde, que no era socio de un club de golf, llegar tan siquiera a jugar a este de­porte. Llegar donde hemos llegado los Sota, Piñero, Rivero, Cañizares, y tantos otros, ha sido difícil, pero para él fue una odisea.

.-El Premio Príncipe les vuelve a convertir en una pareja ganadora, como ya fueron en la Ryder Cup.

Cuando se lo concedieron a él, en 1989, ya me lo dijo: ‘un día te lo da­rá a tí’. Como en casi todo, tenía razón.

.-Seguro que en el Teatro Cam­poamor, vuelve a evocar al maestro.

En cuanto esté en Asturias y tenga que hablar, me acordaré de él. Y vol­verá a asomar la lágrima.

.-¿Cree que estos reconocimien­tos ayudarán a externer la prácti­ca del golf?

Me gustaría que ayudara a hacerlo más popular, pero no confío en ello. La esperanza y la fe son dos virtu­des que no estan relacionadas.

.-Sigue teniendo fama de ser un de­porte elitista…

Es un error. Los clubes de golf, en su mayoría, han sido muy elitistas en España, pero el juego no lo es. El número de jugadores de todo tipo que hay en los países anglosajones lo demuestra.

.-Pero no me negará que, al menos, es caro. Cualquiera no se lo puede permitir.

Caro y barato son términos relati­vos. Nadie piensa que el esquí es caro, y sin embargo hay que des­plazarse, comprar material nue­vo todos los años, el ‘forfait’ cuesta igual que un ‘greenfee’ (la entrada a los campos) y además hay que pa­garse alojamiento. Y hay millones de esquiadores.

.-En España, el golf no pasa por buenos momentos. Solo se ha ce­lebrado un torneo profesional esta temporada.

El golf no está tan mal, a pesar de la crisis. Hay un buen nivel. Lo que falla son los torneos profesionales. Las grandes empresas utilizan mu­cho este deporte para publicitarse, pero no se deciden por los patrocinios.

.-¿Faltan oportunidades para las promesas del golf nacional?

Hay muchos jóvenes, chicos y chi­cas, que vienen pegando fuerte. Lo veo todos los años en la final del torneo Lacoste Promesas. Lo que falta es una buena estructura de encuadramiento como tienen en Francia o en Suecia, para consoli­dar las bases.

.-4 Ryders, 30 torneos, dos másters de Augusta, forma parte del Salón de la Fama…¿no lamenta que por momento, nadie haya cogido su testigo en el golf español?

No salen jugadores como Seve, o yo mismo, todos los días de deba­jo de las piedras. Pero figuras como Sergio García, Quirós, Cabrera Be­llo, Larrazabal, Fernández Castaño, que son jovenes para esto del golf, tienen mucho que decir.

.-Y siempre nos quedará Miguel Ángel Jiménez…

Ese joven de 49 años, el ‘Pisha Ji­ménez, que hace las delicias de todos los aficionados. Es todo un campeón.

.-Fue Greg Normal (331 semanas como número 1) quien dijo, ‘la feli­cidad es un largo paseo con un put­ter en la mano’. ¿Está de acuerdo?

Bien dicho está. Para mi, lo más cercano a la felicidad es estar en el campo de golf luchando conmi­go mismo para hacer las menos posibles.

.-Desde 2001, el Premio Príncipe de los Deportes ha recaído seis ve­ces en deportistas o equipos espa­ñoles. ¿Cree que al valorar el ‘pro­ducto nacional’, nos olvidamos del resto?

¿Alguien va a discutir los meritos de Fernando Alonso o las selecciones de fútbol y baloncesto? Estamos viviendo un momento portentoso en todos los ámbitos deportivos en nuestro país. Desgraciadamente, volverán tiempos duros. No se pue­de ganar eternamente.

.-Por poner un ejemplo de ‘olvidos’ internacionales, Tiger Woods tiene un palmarés más completo que el suyo.

Tiger, en palmarés y en calidad de juego, está galaxias por encima de mi. Pero yo pensaría antes es Ar­nold Palmer o Jack Nicklaus. Ar­nold fue el equivalente de Seve en America, y Jack el mejor golfista del siglo XX. La pregunta es si el Premio Príncipe de Asturias es so­lo una cuestión de palmarés.

.-Ya sabe que no es así.

Entonces alegrémonos de los triun­fos de nuestros deportistas.

.-El único motivo para no dar el galardón a Michael Phelps o Usain Bolt, es que no parecen dispuestos a venir a Oviedo. ¿Qué opinión le merece?

Ellos se lo pierden. Posiblemente no se den cuenta de lo que repre­senta el galardón. Para mi es lo más grande que se me ha ofrecido en mi vida.

.-No me dirá que los hombres más rápidos del mundo, sobre la tierra y bajo el agua, no merecen el galardón.

Por supuesto que lo merecen, y tam­bién muchos más. Pero no cuentan solo las marcas.

.-Ha diseñado el campo del Real Club de Sevilla, ‘con más bunkers que árboles’, como dicen quienes juegan allí. ¿Lo hizo ‘pensando’ co­mo jugador?

Aunque me dedico a jugar, me en­canta el diseño, que es algo total­mente diferente. Nunca pienso en mi propio juego al trazar un campo. Lo hago en funcion del terreno que me dan, de si va a ser un club o un golf turístico, del clima, de los vien­tos dominantes…

.-¿Cuál es la clave de un buen campo?

Que un buen golpe tenga premio y uno malo tenga castigo.

.-Por desgracia, los campos de golf, en España, están asociados tam­bién al desarrollo urbanístico, la construcción, el ‘ladrillo’…

No es siempre así, pero aunque lo fuera, ¿dónde esta el mal? El pro­blema esta en la masificación, en construir un campo y 2.000 vivien­das junto a él. ¿Pero qué hay de ma­lo en La Moraleja?, ¿o en Sotogran­de? Hay muchos ejemplos que fun­cionan bien.

.-Pero seguro que hay muchos campos abandonados junto a ur­banizaciones sin construir.

Seguro que si. Y naves industriales, y astilleros y explotaciones agríco­las. Consecuencia de la crisis que entre todos hemos creado.

.-Los ecologistas denuncian el ex­cesivo consumo de agua, en zonas como Andalucía o Murcia.

Por supuesto que hay situaciones que no deberían estar pasando, pero la inmensa mayoría emplean agua reciclada que normalmente va por los sistemas de saneamiento, y de la que hasta los agricultores hu­yen como de la peste. No hacemos daño a nadie, usamos aguas que por el colector se irían directamen­te a ríos y mares.

.-¿Qué opina de la explotación del golf como reclamo turístico?

El turista de golf gasta en España más del doble que un turista nor­mal. Pensemos en cualquier cultivo agrícola de 70 hectáreas y compare­mos su rentabilidad, los puestos de trabajo que crea, con un campo de golf que, al fin y al cabo, no es más que un cultivo de césped.

.-No me negará que cualquier pro­moción inmobiliaria de ‘lujo’, debe estar acompañada por un campo de golf. Es la ‘cara oscura’ de este deporte.

Una promocion inmobiliaria, en los buenos tiempos, si va acompa­ñada de campo de golf, se vende en la mitad de tiempo. Si además tiene escuela y supermercado mejor aún. Son simplemente equipamientos. No veo donde está la cara oscura, y además nuestro deporte no tiene nada que ver con eso.

.-En otros países, hay modelos de gestión más ‘sostenibles’.

En el Reino Unido e Irlanda conoz­co clubes en los que sus socios se turnan a lo largo del año para llevar el mantenimiento, y donde se juega por 5 euros. Eso permite que ade­más, el deporte sea más popular.

.-Por cierto, el golf es un deporte de caballeros, pero, ¿también hay tramposos?

Es un deporte honesto, sin ninguna duda. En casi 30 años de profesional solo he conocido 2 casos de trampas y uno de dopping.

.-¿Y cómo se dopa un golfista?

Eran unos chavales de un equipo nacional sub-25. En un control en una concentración sin competición, les pillaron porque se habian fuma­do un canuto. Una chiquillada.

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