16:59. SáBADO 19 DE OCTUBRE DE 2019

“El Ridea debería actuar como un órgano consultivo para las administraciones”

Entrevistas
15 diciembre, 2013
PEDRO ALBERTO ÁLVAREZ

Ramón Rodríguez tomó posesión como director del Real Instituto de Estudios Asturianos en mayo, y desde entonces trata de ‘modernizar’ una institución que conoce muy bien. Ingresó en el Ridea en 1980 y fue ‘ascendido’ a miembro de ‘número’ (con voz y voto) en 2000. Dos años después, fue nombrado conservador de una biblioteca que atesora más de 28.000 volúmenes, una labor que compagina con el puesto de director de la Biblioteca de la Universidad de Oviedo (otras 35.000 publicaciones). El historiador, Ramón Rodríguez, vive y trabaja entre libros, y tiene ahora la responsabilidad de revitalizar el Ridea.

.-¿Cómo lleva la ‘apertura a la sociedad’ del Ridea?
La única forma de dar a conocer la institución, es a través del quehacer diario, programando actividades que sean interesantes, y mejorando las que ya existen.

.-Esta semana han celebrado una conferencia y presentado un libro. Público no les ha faltado, pero han sido asistentes ‘habituales’.
Es necesario abrir nuevas vías, otros ciclos de conferencias, publicar libros de divulgación, como las guías de los concejos asturianos, emprender proyectos de investigación sobre la cultura asturiana… Así podremos atraer a más gente a nuestras citas.

.-Entre el público de sus actos abundan catedráticos, pero faltan estudiantes…
Estamos intentando llegar a gente joven, para que nos conozcan, y a la larga, puedan colaborar con nosotros.

.-Parece que el Ridea solo mira hacia atrás, al pasado.
Es un error que debemos corregir. Estamos obligados a cuidar y revisar el pasado, pero también debemos mirar al presente, a la cultura y las inquietudes de la sociedad actual.

.-En el Ridea siempre se dieron cita pensadores, intelectuales y las mentes más brillantes de Asturias. ¿Falta ahora esa ‘materia prima’?
El problema está en el ámbito al que pertenecen nuestros miembros. Las humanidades y las ciencias jurídico sociales, son casi omnipresentes. Por eso es necesario acercarnos a las bellas artes, a la literatura y a la ciencia, ampliar el abanico cultural.

.-Entre sus ‘números’, no figuran Gustavo Bueno o Margarita Salas, por citar dos ejemplos.
Debemos diversificarnos, y es cierto que es hay gente importante, ausente del Ridea. Una buena medida será implicar a esas personas, para que colaboren con la institución en nuevos proyectos, pero siempre dentro de una perspectiva asturiana.

.-¿Tiene previsto nuevas incorporaciones?
Los científicos, o investigadores, cuyo ámbito excede nuestra cultura, son nombrados miembros de honor. Pablo Junceda, director del Banco Herreno, o Carlos López Otín, investigador universitario, son dos ejemplos recientes.

.-¿No tiene la impresión de dirigir una institución desconocida, sobre todo fuera de Oviedo?
Somos un instituto asturiano, y debemos demostrarlo. Por eso hemos llevado actos a Avilés o Navia, y pronto llevaremos una actividad a Candás.

.-Incluso en la ciudad que alberga su sede, el Ridea parece un ‘cajón de sastre’ de estudios culturales.
Solo podemos desterrar esa idea con nuestra actividad, con investigaciones y proyectos, y colaborando con otros centros culturales. Queda mucho por hacer.

.-Da la impresión de que la institución se había anquilosado…
No sirve de nada ignorar las críticas. Esa sensación existe, y tenemos que hacerla desaparecer. Debemos tener una presencia más visible y fuerte en el acontecer de Asturias, en la defensa de la historia y el arte, del patrimonio, de la etnografía…

.-Pues no parece que conferencias sobre sanidad o la administración local, ‘encajen’ con ese planteamiento.
Formaban parte de unos ciclos programados, que también abordaron los problemas del campo asturiano. Es importante seguir de cerca la actualidad. Aunque los problemas de la sanidad o los ayuntamientos excedan el ámbito de nuestra región, también deben ser debatidos. El Ridea debe ser un foro abierto de ideas, pegado a la sociedad y a su realidad.

.-Por cierto, uno de sus objetivos era reunir los grupos de trabajo como mínimo, dos veces al año.
En esos grupos planificamos los ciclos, las actividades, y hay debates y discusiones. Son esenciales para nuestra labor.

.-Pero, ¿hay suficiente carga de trabajo cómo para reunirse?
Si, más que suficiente para dos o tres encuentros al año. En esos grupos también se deciden los proyectos de investigación, o la incorporación de nuevos miembros.

.-Quiere que el Ridea tenga ‘voz’ en Asturias, pero rara vez el Principado les consulta.
La Consejería de Cultura nos solicita informes de vez en cuando,  de forma muy esporádica, pero no es habitual, y tampoco es lo recomendable.

.-¿No cree que debería tener un carácter consultivo más definido?
Esa decisión depende del mundo político. Nos gustaría tener más peso en muchas situaciones, y que nuestra opinión fuera tenida en cuenta, pero es una decisión que excede nuestras competencias.

.-Por ejemplo, ¿qué papel juega el Ridea respecto a la lengua asturiana?
Una labor de investigación. Otras reivindicaciones, como la oficialidad, desbordan nuestro campo de acción, que es el estudio de los bables y la publicación de trabajos, responsabilidad del departamento de lingüística.

.-Otro debate más cercano, la fuente de Foncalada. Su conservación deja mucho que desear.
El Ridea no decide quién debe limpiarla, si el Ayuntamiento o la Consejería de Cultura. No nos corresponde. Además, ese debate debería estar claro.

.-Pero algo tendrán que decir sobre la conservación del patrimonio.
Mucho. Y vamos a entrar en el debate, porque ha situación, en muchos casos, es lamentable. Pero siempre dentro de nuestro papel. Nos debemos mantener al margen de las consideraciones políticas.

.-La conservación depende de los políticos.
No rehuimos la crítica por cobardía. Somos una institución independiente que no puede perder su imagen de imparcialidad. Por eso podemos denunciar la situación de un monumento, pero sin entrar a valorar quién debe intervenir. Ya hay leyes que lo dejan claro, o al menos, debería ser así.

.-¿Y qué hay del patrimonio natural, o el inmaterial?
Por desgracia, hay elementos culturales que se están perdiendo muy rápido, y que solo quedan en la mente de las personas que los vivieron. Nuestro deber es rescatar ese saber y protegerlo, para evitar el olvido. Pero no podemos revitalizarlos.

.-La danza prima es un ejemplo muy próximo. Ya no se baila en la plaza del Paraguas.
Forma parte de esa cultura inmaterial, en vías de desaparecer, que se apaga muy rápido. Tenemos varios proyectos sobre este tipo de manifestaciones culturales, que nos gustaría desarrollar. Un ejemplo es el disco-libro sobre la misa de gaita que se presentó esta semana en el Ridea. Es importante retener ese cultura, pero deben ser otros quienes la fomenten en la práctica, en el día a día.

.-¿Será el 2014 un año de ‘resurgimiento’ para el Ridea?
Llevo solo unos meses en el cargo, y los proyectos están en maduración. Confío en tener varios proyectos en marcha dentro de un año.

.-Adelánteme alguna nueva iniciativa.
Por la parte de la cultura, debemos tratar de retener el valor que aún queda en la memoria de las gentes, tratar de rescatar los elementos que corren mayor riesgo de perderse para siempre.

.-¿Y en cuanto a la mirada al presente?
Debemos abrir otros caminos. ¿Por qué no un ciclo de conferencias sobre la industria asturiana, o el tejido empresarial? Entendiendo la economía, también se puede entender el resto de la sociedad, y de su evolución y su realidad. El reto está en explorar nuevos horizontes para el Ridea.

“Tenemos los presupuestos congelados”

.-En su ‘candidatura’ proponía un cambio normativo para el Ridea. ¿En qué consiste?
Lo más importante es modificar los estatutos. Entre los miembros ‘numerarios’ (elegidos por votación), que cuentan con voz y voto, están también representantes de empresas o instituciones. Al excluirlos, los númerarios pasarán de 50 a unos 30.

.-Los cambios deben ser aprobados por la Junta General. ¿Se ha tramitado la ley?
Aún es un anteproyecto. Confiamos en que se acabe aprobando, pero por ahora, no podemos asegurarlo.

.-Según el proyecto presupuestario, el Ridea no sufrirá recortes en 2014.

Llevamos con los presupuestos congelados dos años, y el próximo año pasará lo mismo.

.-Sus proyectos para nuevas actividades, ¿podrán desarrollarse?
Es complicado. Sin dinero, es difícil llevar a cabo una mayor programación.

.-Por cierto, ¿seguirán cobrando por acceder a las conferencias?
No queda otro remedio. Algunas conferencias son pronunciadas por miembros del Ridea, de forma gratuita, pero a otros ponentes hay que traerlos, y pagarles. En otras circunstancias económicas nos gustaría permitir el libre acceso al contenido de las conferencias, pero sufrimos una escasez de recursos, que lo hace imposible. De todas formas, dos euros es una cantidad simbólica.

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