21:18. VIERNES 22 DE NOVIEMBRE DE 2019

‘Pelotazos’ en el Calatrava

Asturias
1 marzo, 2014
PEDRO ALBERTO ÁLVAREZ

Jovellanos XXI afirma que invirtió 360 millones de euros en la construcción del edificio de Santiago Calatrava, en Buenavista, multiplicando por tres el presupuesto inicial, unos 100 millones. Sin embargo, ‘troceó’ el Calatrava para hacer caja. Vendió el centro comercial a una empresa holandesa (Multidevelopment) por 130 millones. Las ‘alas’ al Principado de Asturias por 58. El hotel a Proyectos Roszack Ibérica (una empresa del grupo de Jovellanos XXI) por 21,9, y los aparcamientos a Global Scopes Spain (otra firma de la compañía) por 22,7 millones. De no ser por los sobrecostes que elevaron la factura en más de 200 millones de euros , el Palacio de Congresos, y todos sus accesorios, habrían sido un negocio redondo. Jovellanos XXI ingresó más de 232 millones de euros al vender de forma individual las piezas del Calatrava, aunque el hotel y el aparcamiento, fueron utilizados como moneda de cambio entre diferentes empresas de una misma matriz. Además, el hotel se compró 10 millones por debajo de su valor, como asegura el Ayuntamiento, aunque la empresa de las familias Cosmen y Lago sostiene que el valor corresponde al precio de mercado. La deuda de Jovellanos XXI, en octubre de 2013 (cuando solicitó el concurso de acreedores), asciende a 90 millones de euros, incluyendo los 4 millones malgastados en un inútil sistema hidráulico para levantar la visera. Según los letrados, pudo haber transferido 150 millones a otras firmas del entramado empresarial, para descapitalizar la compañía principal, y forzar la liquidación.

La última pieza del puzzle, es la gestión del Palacio de Congresos. Esta semana, el Ayuntamiento recibió las llaves, tras anular el convenio por “graves irregularidades” en las cláusulas del contrato. El coste del rescate, según la empresa, ronda los 45 millones de euros, aunque el consistorio tratará de reducir esa cifra, para no tener que desembolsar más dinero público. A la operación, nacida a raíz de la ‘operación de los Palacios’ (que será investigada por una comisión), se suma el valor los terrenos públicos del antiguo campo de fútbol Carlos Tartiere, elevando la multimillonaria factura de un edificio que ha hundido a la empresa pública Sedes (intermediaria en la compra de las oficinas), y de Jovellanos XXI, en concurso de acreedores, y que deja también a medio construir un centenar de pisos de lujo, otro centro comercial y un aparcamiento en El Vasco (Vasco XXI también está en concurso de acreedores), el segundo eje de la mayor operación urbanística perpetrada en Oviedo en la última década.

El Calatrava iba a convertir Oviedo en un referente internacional en el sector de los congresos, pero la sala principal del Palacio apenas se ha llenado en un par de ocasiones. Agustín Iglesias Caunedo, anunció durante su pasada visita a Fitur, que el Ayuntamiento negocia citas para 2015, 2016 y 2017, pero el pretendido motor de la economía ovetense, y asturiana, no acaba de arrancar. Al Ayuntamiento no le queda más remedio que asumir la gestión, pero aún no ha aclarado cómo lo hará (directamente, a través de una nueva concesión). Una posibilidad, para reducir costes, es cerrar el palacio cuando no haya actividad, y aligerar así el gasto corriente. En el día a día, no habrá demasiados cambios. Pero sobre el presupuesto municipal pesa la amenaza de un nuevo rescate, que podría dejar pequeño el pufo de ‘Villa Magdalena’. De nuevo, las decisiones judiciales condicionarán las cuentas del Ayuntamiento, que podría quedar hipotecadas durante décadas, si Jovellanos XXI se sale con la suya. Si los tribunales deciden que el valor de la concesión se sitúa en un término medio entre los 45 millones que reclama la empresa, y cero, según el concejo (alegará los incumplimientos y el daño causado a la ciudad para compensar el pago), la ciudad debería hacer frente a un desembolso de más de 20 millones de euros, un 10% del presupuesto.

El administrador concursal, Lexaudit, junto a las llaves del palacio, debe entregar al Ayuntamiento la documentación y los resultados del Palacio, desde mayo de 2011, cuando entró en funcionamiento. Entonces se conocerá su rentabilidad, y el peso del ‘muerto’ que ahora le toca cargar al consistorio. Mientras tanto, el proceso concursal sigue adelante en los juzgados de Madrid. Cuando concluya, el equipo de gobierno conocerá cuánto dinero tendrá que pagar por arrebatar la gestión a Jovellanos XXI, firmada a 40 años, como era costumbre en el modelo de privatizaciones impulsado por Gabino de Lorenzo. Y aún quedan, como poco, varios meses. Anticipándose al proceso judicial, los técnicos municipales trabajan en un informe, donde detallan los daños y perjuicios causados por Jovellanos XXI el infringir las cláusulas del con trovertido, y complejo contrato. Alegarán que Jovellanos XXI delegó la gestión en una tercera empresa (El Corte Inglés), que alquilaba espacios y fijaba precios de espaldas al consistorio, y que puso la concesión como garantía de un crédito hipotecario, con el que financio proyectos ajenos al Palacio. Cuanto más costosa sera la sanción municipal, menos tendrá que pagar por el rescate. El Consejo Consultivo del Principado ya se ha pronunciado de forma favorable a los intereses municipales. Pero a los acreedores de Jovellanos XXI, como el Banco Santander (le debe 63 millones) ola empresa Ipezsa (7,5 millones por las obras), les interesa que el Ayuntamiento pague, para que la empresa pueda resolver sus deudas antes de desaparecer. Los recursos, apelaciones y escapismos judiciales, podrían prolongarse durante mucho tiempo. El entramado empresarial de los Cosmen y Los Lagos, inyectó 33 millones a Jovellanos XXI entre 2009 y 2013, para evitar su caída (fueron pagados a través de préstamos por Inversiones Ferbal y CMC XXI). A pesar del baile de nombres, detrás de cada empresa, se encuentran las mismas familias, y los mismos intereses.

Para tratar de salvar el negocio de El Vasco, crearon la empresa Vasco XXI, una ‘escisión’ de Jovellanos XXI, que recibió 59 millones en préstamos, y contó con 30 millones de capital social, como confirmaron los peritos en el juzgado. Sin embargo, tras vender solo una docena de pisos, se hundió sin remedio. Ahora Jovellanos XXI posee el 100% de Vasco XXI, una constructora nacida para un único fin, y que también está camino de desaparecer, con 60 millones de deuda. Solo un millonario rescate por parte del Ayuntamiento, podría aliviar los números rojos y satisfacer a los acreedores, mientras el consistorio pierde por partida doble. Por una parte debe justificar los incumplimientos de Jovellanos XXI para minimizar el impacto de un rescate millonario, y por otra, tiene entre manos la gestión de un palacio de congresos, que nunca quiso controlar de forma directa, en plena crisis y con necesidades mucho más urgentes. De una forma u otra, los ovetenses acabarán pagando las consecuencias del ‘contrato de los Palacios’.

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