05:22. LUNES 16 DE DICIEMBRE DE 2019

Las jubilaciones doradas de los directivos de Cajastur

Editorial
27 febrero, 2014

Los sueldos y remuneraciones ‘encubiertas’ del equipo directivo de Liberbank, son una inmoralidad en un país con 4,8 millones de parados y una ofensa para sus 4.000 trabajadores. Durante 2013, los 17 miembros del Consejo de Administración se repartieron 2,19 millones, lo que supone 370.000 euros menos con respecto al año anterior. Sin embargo, lo que se recortaron por un lado, se lo subieron por otro. En total, Liberbank destinó un millón de euros, de sus clientes e impositores, para seguir ‘cebando’ los fondos de pensiones de sus consejeros.

Liberbank, el consorcio de cajas quebradas y rescatadas que lidera Cajastur, sigue recortando salvajemente los sueldos de sus empleados, cerrando oficinas, y ‘deslocalizando’ a cientos de trabajadores; mientras que sus directivos expolian el dinero ajeno. El presidente de la entidad financiera, principal ‘culpable’ del hundimiento de Cajastur, y que ha privatizado una caja con hondas raíces asturianas; se ‘embolsó’ el año pasado 272.000 euros. Aunque los conceptos ‘variables’ y las aportaciones a su plan de pensiones, así como otros pagos en especie según reveló AsturiasDiario en septiembre de 2013 (‘Manuel Menéndez divide sus retribuciones para eludir el control del Banco de España’); doblan las percepciones que ha declarado ante la Comisión Nacional del Mercado de Valores.

Los ‘lugartenientes’ de Manuel Menéndez en el Consejo de Administración de Liberbank, también han sido agraciados con un buen pellizco. Encarnación Paredes y Jesús María Alcalde, altos directivos de Cajastur, que se acogieron a la prejubilación en enero de 2013, cobraron una indemnización de 550.000 euros, se dieron de alta en el paro, y al día siguiente fueron nombrados miembros del Consejo de Administración de Liberbank; percibieron el año pasado 87.000 y 92.000 euros, respectivamente; a pesar de haber estado cobrando indebidamente 935 euros mensuales con cargo al Servicio Público de Empleo. ¿Eran parados, o consejeros? Su proceder, además de inmoral, debería de producirles un mínimo de vergonzoso sonrojo.

En el caso de la ‘desempleada’, Encarnación Paredes, a su sueldo fijo (así figura en el documento que Manuel Menéndez presentará a sus incautos accionistas) y a unas dietas que alcanzan los 50.000 euros; también sumó 103.000 euros a su fondo de pensiones. Entre unas cosas y otras (indemnización exenta de impuestos, sueldo, dietas, desempleo…), Paredes se embolsó 465.000 euros, durante el pasado año, prestación de desempleo, aparte. Tras la denuncia presentada por un ex consejero de Caja Cantabria, la Fiscalía de Asturias aún tiene que pronunciarse en relación a tres finiquitos millonarios y consejeros ‘exprés’, que un día después de haberse prejubilado de Cajastur, ‘ficharon’ como consejeros de Liberbank.

El ‘botín’ de Felipe Fernández merece consideración aparte. El ‘número dos’ de Manuel Menéndez se embolsó una prejubilación de Cajastur que alcanzó los 654.000 euros, y además cobró otros 124.000 euros, a cuenta de Liberbank. Una jubilación dorada con 778.000 euros en el bolsillo, más de 64.000 euros mensuales, planes de pensiones, aparte. La misma empresa que lo jubiló, le ha puesto un sueldo de 32.000 euros, una remuneración fija de 37.000, y le da otros 55.000 euros en dietas. Además de inmoral, el ‘saqueo’ de los bancos, sigue siendo de juzgado de guardia.

SEDES, era una ‘tapadera’

Aunque tarde, los grupos de la oposición en la Junta General del Principado, salieron ayer al rescate de los trabajadores de la empresa pública SEDES. El gobierno del Principado tendrá que frenar el segundo expediente de regulación de empleo, que amenaza con despedir a 38 de sus últimos 59 trabajadores. Aún así, el futuro de SEDES pinta muy negro. Por ahora, ninguna empresa ha pujado por una sociedad que arrastra perdidas por valor de 87,5 millones, y que cada mes aumenta su deuda en cerca de un millón de euros. Sin embargo, los sueldos de sus directivos, no se corresponden con la crítica situación de la empresa, y tampoco con los despidos en bloque que SEDES pretende aplicar. La ruina de SEDES, como ya es público y notorio, tuvo su origen en la ‘operación de los Palacios’. Además de parar el ERE, el Principado tiene que exigir responsabilidades a quién utilizó esta empresa pública como ‘pantalla’, ‘coartada’ y ‘tapadera’, para una operación que huele a podrido.

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