15:55. DOMINGO 15 DE SEPTIEMBRE DE 2019

PSOE y PP, en mínimos históricos

Asturias
31 mayo, 2014
ALEJANDRO CAICOYA

El bipartidismo también ha tocado fondo en Asturias. La cuenta de resultados de PP y PSOE en las pasadas elecciones europeas, jamás había sido tan pobre. Son peores incluso que los registrados tras la irrupción de Foro Asturias. Nunca, desde que el PP es el PP, había bajado de los 107.443 apoyos que logró en la cita europea de 1989. Y nunca, en 35 años de democracia, el PSOE se había desplomado por debajo de las 160.000 papeletas. Su mínimo histórico, hasta ahora, estaba en los 161.159 votos de las últimas elecciones autonómicas. Mientras Javier Fernández asegura que “ganamos en Asturias”, y Mercedes Fernández se muestra “moderadamente satisfecha” , sus partidos se han hundido en lo más profundo de los registros electorales.

El debacle socialista

Los 98.670 sufragios socialistas, incluidos los 656 votos emigrantes, son el peor resultado de la historia para el PSOE en Asturias, que llegó a superar la barrera de los 300.000 apoyos en tres citas electorales. En la última década, el PSOE se ha dejado por el camino a dos tercios de sus electores, bajo la dirección de Javier Fernández, nombrado secretario general de la FSA en el año 2000. Desde que en 1977 se celebraron las primeras elecciones legislativas en España, inaugurando la democracia, los asturianos han sido llamados a las urnas en 36 ocasiones, sumando autonómicas (9), generales (11), municipales (9) y europeas (7). Y el PSOE se impuso en 27 comicios. Los socialistas lograron su mayor victoria en Asturias en 1982, cuando Felipe González arrasó en toda España y logró mayoría absoluta en el Congreso. En nuestra región, el PSOE alcanzó su techo electoral, 339.575 votos, el 52,1% del total. Logró superar la barrera de lo 300.000 en otras dos ocasiones: generales de 2004 (305.240) y generales de 2008 (326.477), unos resultados que, probablemente, nunca vuelva a alcanzar. La fragmentación del voto de la izquierda, y la irrupción de nuevos partidos, han creado un escenario totalmente diferente.

En las últimas cinco elecciones, el PSOE ha caído en barrena. En cada nueva cita electoral, ha ido perdiendo electores respecto a los anteriores comicios, sin importar qué se estaba eligiendo (alcaldes, eurodiputados o presidentes): 136.694 menos en 2009; 4.257 menos en 2011 (tomando como referencia las generales); 24.367 menos en 2012; y 62.489 menos el pasado domingo. Entre las generales de 2008 y las europeas de 2014, el PSOE ha perdido 227.807 votos. El trasvase de papeletas a otros partidos situados más a la izquierda, el desgaste causado por los años de gobierno en Asturias y España, y la abstención han pasado factura a dos partidos hegemónicos. El electorado socialista se ha quedado en los huesos, aunque aún mantiene un votante fiel y ‘cautivo’, que aflorará de nuevo en las próximas citas con las urnas. Sin embargo, los tiempos de dominio absoluto no volverán.

El desastre popular

Nunca, un líder político regional, se había mostrado satisfecho con los peores resultados históricos de su partido. Pero ese es el mensaje que ha intentando transmitir Mercedes Fernández. El PP reunió en Asturias 91.150 papeletas encabezadas por Miguel Arias Cañete. Menos que en las europeas de 1989 (107.443), y menos que en las autonómicas de 2012 (108.091), cuando los populares quedaron definitivamente relegados a la tercera fuerza política en la Junta General. No queda rastro del PP astur que en el año 2000, contribuyó con 302.626 votos a la mayoría absoluta de José María Aznar, y que en 2004 logró 307.977, en unas elecciones ganadas por el PP en casi toda España, en contra de la tendencia general.

Ni remontándonos a las primeras elecciones autonómicas de la historia de Asturias, los populares habían caído tan bajo. Los resultados de Alianza Popular en los años 80, con candidaturas encabezadas por Francisco Álvarez-Cascos (1983) e Isidro Fernández Rozada (1987), superan de largo a los del pasado domingo (170.654 y 144.379, respectivamente). El PP regional puede escudarse en el voto de castigo por los recortes a nivel nacional, pero no ocultar un auténtico desastre. Hasta en los mejores tiempos de Vicente Álvarez Areces, los candidatos del PP lograron siempre más de 200.000 votos. La irrupción de Foro Asturias en 2011, hizo caer al PP hasta los 119.767 votos, y un año después bajó aún más, hasta las 108.091 papeletas. El domingo certificó que aún no había tocado fondo.

El bipartidismo se resquebraja

A pesar del castigo electoral, la mitad de los votos depositados en Asturias el pasado domingo, fueron a parar PP y al PSOE. Pero el bipartidismo también se tambalea en Asturias. Ambos partidos llegaron a sumar el 88,51% de los votos en las generales de 2008, logrando en conjunto 615.782 papeletas. Cuatro años antes, en las generales de 2004, ya habían alcanzado el mismo nivel (613.217 votos). Desde entonces, su hegemonía electoral ha ido deteriorándose, hasta caer en picado. Ahora, entre ambos solo han sido capaces de reunir 189.820 votos, con una abstención del 56,8%. En las europeas de 2009, y con una abstención un punto menor (55,8%), PP y PSOE sumaron 370.719 votos. En términos absolutos, la abstención bajó en más de 46.000 personas, y la mayor participación debería haber contribuido a la movilización de sus votantes tradicionales, pero no ha sido así. El PP considera que sus seguidores les han castigado quedándose en casa, mientras el voto de la izquierda ha quedado diluido y repartido entre más siglas. Los populares no hacen autocrítica, y los socialistas no se plantean dimisiones en la FSA, aferrándose a la pírrica victoria lograda en Asturias. Nadie ha dado la cara para asumir los peores resultados de toda su historia, y nadie lo hará. Pero de puertas hacia adentro, debería haber comenzado una profunda reflexión tras el mayor batacazo de su historia.

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