16:26. DOMINGO 15 DE SEPTIEMBRE DE 2019

Los mensajes del 25-M

Editorial
30 abril, 2014

Las elecciones europeas han dejado muy tocado al PSOE, pero también al PP que se ha tenido que conformar con una pírrica y amarga victoria. Por primera vez, en 37 años de elecciones, el bipartidismo está herido y se desangra en las urnas. De un plumazo, los socialistas han perdido más de 5 millones de votos, 30 puntos en relación a las anteriores elecciones europeas, y 17 diputados en la UE. Para colmo de males, PP y PSOE han dilapidado su capital electoral (del 80% al 49,5%), y su hegemonía ya se ve amenazada por partidos emergentes que podrían formar un tripartito en las próximas elecciones municipales, autonómicas, y generales, para darle la puntilla definitiva a la ‘gran coalición’ que aventuró el ex presidente Felipe González.

El ‘cambio climático’, como así tituló este periódico su página 2 el pasado 10 de mayo, estaba cantado. El bipartidismo se deshiela en España, a mayor velocidad que lo hace en Europa, donde los partidos radicales y populistas, se extienden como una pandemia. Los casos más significativos los encontramos en Francia y Grecia, donde la ultraderecha y la izquierda más radical han ganado las elecciones. En España, también se avecinan tiempos de populismos, demagogos y salvapatrias. Aunque por fortuna, no parece que los ‘herederos’ de Blas Piñar y Fuerza Nueva, tengan en nuestro país el apoyo que los franceses han dispensado al Frente Nacional, o los helenos a un partido de neonazis (Aurora Dorada) cuyos dirigentes están en la cárcel.

El problema no es que un joven con coleta le haya robado la cartera al PP y al PSOE -también le ha hecho un boquete a IU-; el problema es que los ciudadanos se sienten traicionados por los partidos hasta ahora más representativos. La mediocridad de los dirigentes populares y socialistas, la vergonzosa impunidad que exhiben los políticos ante la corrupción, y la falta de soluciones para hacer frente a una crisis que no parece tener fin; han disparado la ‘prima de riesgo’ del desafecto ciudadano, y al mismo tiempo, han creado el necesario caldo de cultivo para que broten partidos y grupúsculos, que capitalizan el descontento y la indignación ciudadana. Y en Europa sucede otro tanto de lo mismo, con políticos ensimismados que solo imponen severos ajustes dictados por la poderosa Alemania.

El proyecto europeo se tambalea, y también el bipartidismo español que se hunde, en el peor momento, en Cataluña, y hace aguas en el resto de España. Por primera vez, la corrupción (el ‘caso Barcenas’) le ha pasado factura al PP, como anteriormente las corruptelas acabaron con aquel PSOE de Filesa, Roldán, y el despacho de negociado de Juan Guerra, el ‘hermanisimo’, en la Delegación de Gobierno en Sevilla. PP y PSOE, que han deparado extraordinarios avances sociales y económicos a este país, hoy son sinónimo de paro y corrupción; y encarnan todo aquello de lo que desconfían los ciudadanos. Que populares y socialistas, son más de lo mismo, aunque suene a tópico, es una cruel realidad para dos grandes partidos, venidos a menos, y que están acabando con la fidelidad de sus propios votantes. ¿Habrán entendido el mensaje? Por lo pronto, Rubalcaba parece que no.

Cuando pase la conmoción del 25-M, populares y socialistas, cometerían un nuevo error si se empecinan en seguir haciendo lecturas parciales y sesgadas, de su desplome electoral que ha propiciado la fragmentación del voto. El PSOE ha iniciado con mal pie su ‘refundación’, mientras que el PP tiene que regenerar sus comportamientos caciquiles. A estas alturas, ningún partido debería elegir a sus dirigentes a ‘dedo’, como tampoco tienen un pase, los congresos amañados del PSOE. La sociedad actual reclama listas abiertas, primarias donde pueda participar cualquier ciudadano, una renovación a fondo de la clase política, y cambios profundos en sus comportamientos. Ese ha sido, otro de los mensajes que nos han dejado las pasadas elecciones europeas, que han dado alas a los políticos aventureros.

El 25-M ha tenido efectos de desahogo en la ciudadanía. Un escarmiento que ha sometido a un severo correctivo a socialistas y populares. En manos de Rajoy y Rubalcaba, queda ahora, enmendar sus errores. Si no lo hacen, el bipartidismo estará herido de muerte.

Fe de erratas

Un error en el proceso de impresión, en la edición del pasado sábado, llevó a este periódico a repetir un Editorial y la totalidad de una pagina que ya había sido publicada con anterioridad. A todos nuestros lectores, les hacemos nuestras disculpas por el desliz.

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