14:57. VIERNES 28 DE FEBRERO DE 2020

Escaparate

Cultura
17 junio, 2011

Arturo Pérez-Reverte
Los barcos se pierden en tierra
Alfaguara – 2011
Arturo Pérez-Reverte es un corsario (en el mejor sentido de la palabra). Pero también es capitán, grumete y pirata, por qué no, de su propio barco, y de su propia columna periodística, esa con la que nos deleita semana tras semana desde las páginas del Semanal. Ahora, Arturo Pérez-Reverte, ha recopilado supongo que con mimo, los artículos referidos a la mar, a esa mar que tanto ama y tanto teme, bajo el título Los barcos se pierden en tierra. Proceden de la publicación de El Semanal de los años 1994-2011, aunque algunos son inéditos. Pero en todos vuelve a aparecer ese carácter marino, un tanto gondonpyniano que siempre le rodea. No lo puede evitar. Ni cuando habla, ni cuando escribe. Por las páginas de Los barcos se pierden en tierra desfilan Poe, pero también Conrad, el Capitán Nemo…., y circunstancias más cercanas en el tiempo: el Prestige que tanto daño hizo a Galicia, las pateras llenas de ilusiones rotas, la injusticia o la fortuna de haber nacido en este lado de la alambrada…. Y es que… barco, libertad, la mar, son un buen aperitivo ahora que se anuncia una nueva entrega del Capitán Alatriste: El puente de los asesinos.

Donna Leon y Roberta Pianaro
El sabor de Venecia.  A la mesa con Brunetti
Seix Barral - 2011
A un lector se le puede ganar por la trama, por el contexto de la novela, por la forma en que esta escrita, por los personajes, sean estos buenos o malos…., pero por ‘los fogones’ es algo que pocas veces sucede. A su manera ocurrió en Como agua para chocolate, y ha vuelto a suceder en esta maravillosa indeterminada novela-tratado de recetas El sabor de Venecia.  A la mesa con Brunetti. - Es cierto, como afirma una reputada critica literaria, que gracias a Montalbán se pueden seguir muchas recetas de su detective, y no lo es menos que en cada historia de  Simenon, el comisario se muestra como un excelente comensal.  Y es que los casos no se resuelven con la misma fluidez sin una liebre a la royale o un hígado de ternera a la papillot regados con un borgoña o una eau de vie. Por eso después de un buen numero de casos del Comisario Brunetti, se hacia necesario un libro como el que nos ocupa, para disfrutar por fin de sus platos preferidos, para descubrir como se come en Sicilia, por ejemplo. Una ocasión inmejorable para acercarse a Donna Leon aquellos que no la conozcan… aún.

Óscar López y Pablo Vilaboy
Finales de cine. 77 películas para recordar
Alianza Editorial - 2011

“Cine, cine, cine, más cine, por favor…”. Cantaba Luis Eduardo Aute en los años ochenta. He de reconocer que nunca sabre si me aficioné al cine gracias a los temas de Aute o a Aute gracias al cine… Pero lo cierto es que durante los años setenta y ochenta sobremanera acudía una media de tres, cuatro veces por semana a las Salas de mi ciudad. Así pude visionar toda la filmografía de Godard, Pasolini, Fellini, Visconti, Bertolucci, Truffaut, Hitchcock,  Houston, Ford, Pekimpack… Sin embargo, si que es cierto que no pocas veces he soñado, hemos soñado con los finales de las películas. ¿Quién no recuerda a Thelma y Louise volando sobre el Gran cañón del Colorado en busca de la libertad eterna?, o ¿aquella despedida en el aeropuerto de Casablanca de “siempre nos quedará Paris” que con el tiempo hemos terminado por incluirla dentro de nuestro acervo cultural?. ¿A quién no le ha caido cual replicante, una lagrima como a Rutger Hauger en el final de Blader Runner? Finales de cine. 77 películas para recordar constituye un recorrido evocador y lleno de amor hacia el séptimo arte de dos cinéfilos a través de algunos de los títulos más significativos de la historia del cine…. Pero curiosamente, los ejemplos que yo he puesto, no figuran en el mismo. Cine, cine, cine, más cine, por favor…

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