16:27. VIERNES 28 DE FEBRERO DE 2020

4.874 personas, a la espera del Salario Social

Asturias
20 septiembre, 2014
DAVID ASCASO

El gobierno regional solicitará un nuevo crédito de 12 millones, calculando que a fin de año, habrá gastado 80 millones en pagas sociales. Sin esperas, el coste del salario social se dispararía a 110 millones

Esther Díaz prometió lo imposible: acabar con la lista de espera del Salario Social este año. Los 45 millones de presupuesto prorrogado, y el crédito suplementario de 23 millones, serán insuficientes para atender los pagos del último cuatrimestre, teniendo en cuenta que el Principado ya ha consumido 53 millones, a 30 de agosto, y que cada mes el Salario Social se come unos 6,6 millones. Para poder atender el pago de esta prestación social, el Principado solicitará un nuevo préstamo, de 12 millones, el próximo mes. Durante 2014 se habrán gastado unos 80 millones a cuenta del Salario Social. Pero si Bienestar Social se hubiera puesto al día con los retrasos, la carga del Salario Social rondaría ya los 110 millones al año. 30 millones más que los previstos por el ejecutivo. El Salario Social se ha convertido en una gigantesca ‘bola de nieve’ que no deja de crecer. Cada día llegan 10 nuevas solicitudes, más de 200 al mes, y hay cerca de 5.000 expedientes pendientes de resolver, cuyas pagas no serán abonadas hasta el otoño o invierno del próximo año. Los retrasos en el abono de las pagas (de 443 y 730 euros), provocaban que los beneficiarios recibiesen, de golpe, hasta 8.000 euros en sus cuentas, pero el Principado también ha acabado con esta práctica. Ahora el dinero pendiente se prorratea.

Después de alcanzar los 5.199 expedientes en lista de espera, la consejería logró reducir el atasco el mes pasado en 325 casos, dejando el número total de solicitantes en 4.874. El menor número de solicitudes cursadas en agosto, permitió a los funcionarios ponerse, mínimamente, al día. Pero aún no se ha incorporado el personal comprometido, ni cuentan con el nuevo sistema informático, más ágil, anunciado para principios de este año. Bienestar Social está desbordado por las peticiones de auxilio, y solo se puede hacer frente a la situación con más recursos. Cada mes, la paga de la que dependen más de 12.585 asturianos, consume unos 7 millones, y la cifra va en aumento, como los tiempos de espera.

Esperas en aumento

En enero, según los datos de la consejería, el tiempo medio en la ‘cola’ antes de recibir el primer ingreso, era de 11 meses y 10 días. En mayo se había reducido a 10 meses, en julio subió a los 13, y en agosto bajó a los 12, siempre según la versión ‘oficial’ de Bienestar Social. La ex consejera y diputada de IU, Noemí Martín, se preguntó en la Junta General como era posible que en tan pocas semanas, los plazos para cobrar puedan aumentar hasta 90 días, sin obtener ninguna respuesta. Las ONGs y plataformas de afectados, elevan los tiempos hasta los 20 meses, cuando falta algún documento, o se traspapela un expediente, algo bastante habitual. El gobierno asturiano incumple su propia ley, y no hace nada por evitarlo. La normativa cifra en 3 meses el plazo máximo desde que el solicitante acude a la consejería, y recibe la paga: y mes para ‘instruir’ el caso, y dos para resolver y pagar.

Promesas incumplidas

La semana pasada, y a iniciativa de Foro Asturias, la Junta General aprobó por unanimidad una iniciativa para simplificar los trámites. La diputada, Esther Landa, defendió la propuesta de su partido, aunque reconoce que “no es una solución definitiva, solo ayuda a agilizar el proceso”. El problema de fondo, solo se arregla con más dinero. Y no hay dinero. El PSOE tachó de oportunista la medida, pero la apoyó. En sus críticas, los socialistas olvidaron que la reforma de la normativa del Salario Social, no es una idea original de Foro. Cuando en julio de 2012, Esther Díaz presentó los objetivos de su mandato al frente de la consejería, anunció su intención de simplificar la burocracia. Y en octubre de ese mismo año, el parlamento aprobó una iniciativa socialista, por unanimidad, en el mismo sentido, para acelerar el Salario Social. Dos años después, y ante el silencio del ejecutivo, Foro recuperó el mismo mensaje, ante la inoperatividad del gobierno, que en 24 meses, ha sido incapaz de cumplir con un sencillo mandato de la Junta General, firmada por el propio PSOE: modificar una simple normativa. Esther Landa no muestra demasiada confianza en lograr mejoras de forma inmediata, conociendo los precedentes. “El gobierno debería atender al parlamento, y cambiar la ley antes del 31 de diciembre”, pero las decisiones del hemiciclo no son “vinculantes” para el equipo de Javier Fernández, quien prefiere gobernar de espaldas a la cámara.

El enfado de los trabajadores

Cada mes, hay cambios en las oficinas de Bienestar Social. Personal dedicado a la Dependencia o la Infancia, departamentos ya de por si saturados, son destinados al Salario Social. Un mes puede haber 26 funcionarios dedicados a revisar el papeleo, al siguiente más de 40, y el próximo, bajar hasta los 30. Los prometidos medios técnicos que no llegan, y las formas de Esther Díaz no contribuyen a tranquilizar el ambiente. En abril del año pasado, los empleados firmaron una carta advirtiendo de la “discreccionalidad política” en la entrega de ayudas, el colapso administrativo y un “estilo de liderazgo” muy poco adecuado, y más próximo al despotismo que a la corrección. 17 meses después Díaz no ha conseguido desactivar el ‘polvorín’, y los enfados van a más. La falta de capacidad de la consejera, “la maraña jurídica y administrativa”, la falta de instrucciones claras y “el menosprecio a la labor de los técnicos” , eran algunas de las críticas de 2013, que se mantienen vigentes en 2014. En realidad, los problemas van a más, igual que la montaña de expedientes pendientes de valoración, y los plazos de pago.

Solo 114 incorporaciones al mes

Julio finalizó con 12.585 asturianos cobrando el Salario Social, sólo 114 más que en julio. Además se presentaron 269 nuevas peticiones. El sistema volvió a entrar en ‘números rojos’, al haber más personas situándose al final de la cola, que familias que la abandonan, al comenzar a cobrar. Por otra parte, Bienestar Social estima que el dinero de las pagas de emergencia, que pueden cobrar los asturianos con ingresos menores de 530 euros al mes, sostiene a 27.000 beneficiarios, teniendo en cuenta las familias con hijos que se mantienen a flote solo gracias al Principado. Otros 11.500 se encuentran apenas sin recursos, sobreviviendo con las ayudas de las ONGs y agotando los ahorros, mientras la burocracia eterniza los trámites. Según los cálculos de Foro Asturias, y con 3.246 nuevas solicitudes acumuladas entre enero y agosto (más que en todo 2010), a fin de año, casi 5.000 personas habrán solicitado la paga de subsistencia. Es decir, malviven con unos ingresos insuficientes para hacer frente a la luz, el agua, los estudios de sus hijos, o la alimentación.

Un gasto desbocado

Si la consejera cumple su compromiso de acabar con la lista de espera, el Salario Social consumiría este ejercicio 110 millones de euros, seis veces más que cuando se puso en marcha. Desde 2007, el coste no ha dejado de crecer: comenzó en 17,2 millones, y subió a 22,9 en 2008; 29,6 en 2009; 32,5 en 2010; 38,2 en 2011; 44,9 en 2012; y 52,9 en 2013. Este año ya se han gastado 68 millones, y las partidas se quedan cortas. Cuando se apruebe un nuevo préstamo, podrían alcanzarse los 80, casi 27 más que en 2013. Además, el Principado mantiene congeladas las cuantías desde 2011, que hoy perciben las mismas pagas que hace 3 años, aunque el coste de la vida ha aumentado. Según los datos de la ONGs, 200.000 asturianos, una quinta parte de la población, se encuentran en riesgo de pobreza o de exclusión social. Y el Salario Social es solo un parche.

Sin planes de inserción

Los beneficiarios tienen derecho a cobrar, y la obligación de buscar empleo. Por ley, cada uno de ellos debería recibir un tratamiento personalizado, y contar con un plan de inserción. Pero la mitad, más de 6.000 personas, no han mantenido ni una sola reunión con trabajadores sociales de la administración. Como tampoco se realizan inspecciones de oficio, y el Principado no tiene forma de comprobar si las personas que cobran, intentan incorporarse al mercado laboral, o simplemente disfrutan de los servicios sociales sin molestarse en buscar empleo. La picaresca impide que familias en situaciones límites, reciban la ayuda de la administración, incapaz de cumplir con la ley y con los compromisos políticos adquiridos por la consejera Esther Díaz, desde el día que tomó posesión de su cargo.

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