00:16. LUNES 09 DE DICIEMBRE DE 2019

Cio-Cio-San regresa, por octava vez, al Teatro Campoamor

Cultura
13 noviembre, 2014
ALEJANDRO G. VILLALIBRE

La historia de la ópera está repleta de finales trágicos, pero muy pocos alcanzan tanto la fibra sensible del público, como la muerte de Cio-Cio-San. La música que Puccini escribió para ‘Madama Butterfly,’ se revela como una de las más perfectas a la hora de despertar emociones, y de transmitir la felicidad o el dolor de los protagonistas con una nitidez asombrosa. La ópera de Oviedo presenta, desde esta tarde, esta nueva versión de la ópera de Giacomo Puccini. Al frente de la dirección de escena estará Olivia Fuchs, y el director asturiano Pablo González, llevará una batuta que contará con las voces de Amarilli Nizza, Viktor Antipenko  y  Manuel Lanza en el primer reparto -13, 16, 19 y 22 de noviembre-, y Carmen Solís,  Eduardo Aladrén y Javier Franco en el segundo reparto, rebautizado como ‘viernes de ópera’ (21 de noviembre).

Madama Butterfly narra la patética historia de una geisha de Nagasaki, Butterfly (Cio-Cio-San), que confía ciegamente en el amor de un cínico oficial de la Marina americana, Pinkerton, quien tras desposarla según una ley japonesa que le permite el repudio, regresa a su país. Cuando el hombre al que ama reaparece casado con una americana, solicitando hacerse cargo del hijo que ella dio a luz durante su ausencia, y se suicida haciéndose el haraquiri.

Hasta cinco versiones conoció esta ópera de Puccini. La versión original fue estrenada en 1904 en La Scala de Milán, con una mala acogida por parte de la crítica y el público, atribuible al escaso tiempo de los ensayos. Contrariado, el compositor decidió retirar su obra de los escenarios, y reescribirla en gran parte, pasando de dos a tres actos. Tres meses después se estrenó esta segunda versión en Brescia, que obtuvo una acogida mucho más amable, lo que permitió que la partitura fuese interpretada en los principales escenarios de Europa y América. Sin embargo, Puccini seguía sin estar conforme, y en 1907 presentó su tercera versión en el Metropolitan de Nueva York, que de nuevo fue modificada para presentarla en París en ese mismo año.

Finalmente, la versión conocida como ‘estándar’ de la ópera, la definitiva, también llegó en 1907, y es la que se representará en Oviedo. La partitura de Puccini -con elementos de refinado exotismo- se adecua perfectamente a la figura de la frágil y sensible protagonista, Cio Cio San, con una delicadeza admirable.

Puccini descubrió la historia a partir de la obra de teatro ‘Madame Butterfly’ de David Belasco, a la que asistió en Londres en 1900, con motivo del estreno en la capital británica de su anterior ópera, ‘Tosca’. Esta pieza teatral se inspiraba a su vez en el cuento ‘Madama Butterfly’ publicado en 1898 por John Luther Jong, que ya fue modificada en su final por Belasco -la protagonista no fallecía en el cuento-, una tragedia que Puccini y sus libretistas, Luigi Illica y Giuseppe Giacosa, decidieron modificar el libreto convirtiendo la obra en una tragedia.

En el primer reparto ovetense será la soprano italiana Amarilli Nizza, que debutó en Oviedo en  el papel de Amelia (‘Un ballo in Maschera’). Siendo muy joven, Amarilli Nizza ganó el concurso Mattia Battistini, lo que la llevó a debutar en el Teatro Flavio Vespasiano en Rieti, en el rol principal de Madama Butterfly. En 2001, después de una serie de apariciones en su Italia natal, arrancó su carrera en los escenarios internacionales. Su autoridad y flexible vocalidad, con el apoyo de una técnica de canto sólido y refinado, fraseo matizado y habilidades actorales notables, le permiten abarcar un amplio repertorio operístico. Sus dotes vocales, y su atracticva presencia escénica, han hecho de Amarilli Nizza una de las sopranos más aclamadas de su generación, en los más prestigiosos Festivales de Teatro y Opera internacionales. El papel de Cio-Cio San que interpretará en Oviedo es uno de sus emblemas, y con él se ha presentado en teatros tan ilustres como el Covent Garden, la ópera de Viena, la Fenice veneciana, la Deutsche Oper de Berlin, el Maggio Musicale Fiorentino o el Liceu de Barcelona. Junto a ella, el joven tenor ruso Viktor Antipenko hace su debut en el Campoamor, en el papel de Pnkerton.  Surgido del coro del Teatro Mariinsky en su todavía corta carrera ya se ha presentado en Europa y Estados unidos, especializándose en un repertorio tardorromántico del que Puccini es emblema.

Arropados por un elenco de secundarios de garantía -Manuel Lanza (Sharpless), Marina Rodríguez-Cusí (Suzuki) o Mikeldi Atxalandabaso (Goro)- en el foso, donde vuelve la Oviedo Filarmonía, estará el director asturiano Pablo González. Nacido en 1975 en Oviedo, Pablo González estudió en la Guildhall School of Music and Drama de Londres. Ganador del Donatella Flick Competition en el año 2000, rápidamente comenzó a establecer una importante reputación como Director Asociado de la London Symphony Orchestra y de la Bournemouth Symphony Orchestra. En 2006 ganó el 8º Premio Internacional de Dirección de Cadaqués. González es uno de los directores más cotizados en el panorama nacional. Actual titular de la Sinfónica de Barcelona, su meteórica carrera arrancó definitivamente cuando  con 25 años fue nombrado director asistente de la Sinfónica de Londres, trabajando al lado de Sir Colin Davis. Se ha puesto al frente de orquestas de la talla de la Royal Liverpool Philharmonic Orchestra, Tonkünstler Orchestra, Warsaw Philharmonic Orchestra, Orquestra Nacional du Capitol de Toulouse, Orchestre de Chambre de Lausanne, Sinfonieorchester Basel o la Orchestre Philharmonique de Estrasburgo, además de las orquestas españolas más importantes.

La dirección de escena correrá a cargo de Olivia Fuchs, que ya debutó en Oviedo con su visión de ‘La Flauta Mágica’, con una producción procedente del Theater Magdeburg que incide sobre los colores puros en una ambientación que, desde el minimalismo, remite al Japón imperial. Con estos mimbres se presentará por octava vez en los 67 años de historia de la Ópera de Oviedo, una de las creaciones más emblemáticas de Giacomo Puccini, en la que vuelve sobre algunas de sus obsesiones: parajes exóticos y mujeres con fuerte personalidad.

Comparte:
  • Print
  • Add to favorites
  • RSS
  • Digg
  • Facebook
  • Google Bookmarks
  • Bitacoras.com
  • email
  • Live
  • MySpace
  • Netvibes
  • Technorati
  • Twitter