08:20. MIéRCOLES 24 DE ABRIL DE 2019

Cinturón Verde, más de 3.000 plazas sin vender y 38 millones de deuda

Oviedo
5 julio, 2011

El próximo año el consistorio tendrá que hacer frente a 38 millones de euros que aún tiene pendientes de un crédito de 50 millones que solicitó para financiar la construcción de 11 aparcamientos municipales. Cinturón Verde apenas vende una o dos plazas al mes.

Cinturón Verde se ha convertido en un agujero sin fondo para el Ayun­tamiento de Oviedo. De las 6.818 plazas de aparcamiento, reparti­das en los 11 parkings municipa­les construidos desde 1999, aún quedan sin vender 3.050. A lo que hay que sumar, el crédito bancario solicitado por el consistorio para financiar la operación, 50 millones de euros, del que solo ha amortiza­do 12 millones. El préstamo expi­ra en mayo de 2013, y la única op­ción para hacer frente a la abulta­da deuda, es renegociar el crédito y alargar los pagos, a cambio de ‘engordar’ los intereses. A los apar­camientos promovidos por la so­ciedad Cinturón Verde, con un cos­te total de 63,5 millones de euros (diez mil quinientos millones de pesetas), hay que añadir los que impulsó GESUOSA, que puso en marcha los aparcamientos para re­sidentes de Los Albergues (San Lá­zaro-Otero), Pumarín I (Milán), La Tenderina, y La Argañosa. En total, cuatro aparcamientos municipales que costaron un total de 1.879 mi­llones de las antiguas pesetas y cu­yas plazas fueron puestas a la ven­ta por 735.000 pesetas (más Iva) en régimen de concesión durante 75 años. Un precio muy económico y con un componente electoral, ya que el Ayuntamiento comerciali­zó las plazas de garaje durante la campaña electoral de 1998.

Desde 2005, las ventas de co­cheras han caído en picado, en una ciudad saturada de aparcamientos públicos y privados. Aquel año, se vendieron 154 plazas a particula­res, y otras 342 (una planta entera del aparcamiento de La Argaño­sa), fue adquirida por Fomento de Construcciones y Contratas, como una de las exigencias municipa­les para renovar la concesión del servicio de la grúa, lo que supuso el traslado del depósito de la grúa que, hasta entonces, se encontraba en una nave de Ciudad Naranco.

Un año después, se vendieron 108, 109 en 2007, 55 en 2008, en 2009 continuó el descenso en las ventas que se desplomaron, con tan solo 15 plazas comercializadas, apenas una al mes. El último ejercicio ce­rrado, el de 2010, sólo refleja 30 ven­tas, que dejaron un beneficio -antes de amortizaciones bancarias- de 56.600 euros, el doble que en 2009, pero solo un ‘pellizco’ que apenas sirve para aminorar los 38 millones de euros que el Ayuntamiento debe a los bancos por esta ruinosa opera­ción. Para cuadrar sus cuentas, Cin­turón Verde debería vender 750 co­cheras al año. Actualmente, vende poco más de una plaza al mes. En lo que va de 2011, se habrían cerrado una decena de ventas. No se ven­den plazas de aparcamiento, pero, sin embargo, el Ayuntamiento de­be hacer frente cada año entre 1,9 y 1,1 millones de euros -sólo en in­tereses-, dependiendo de los tipos. En 2010, el ‘pico’ fue de 1,2 millo­nes. Y al Ayuntamiento se le acaba el tiempo ya que el exceso de pla­zas de aparcamiento no tiene salida en el mercado y, puede decirse, que

-desde hace cuatro años- se ven­den con ‘cuentagotas’. La opera­ción emprendida en 1999 ha resul­tado ser un rotundo fracaso para el consistorio ovetense, que tiene la ti­tularidad de tres millares de plazas y es, al mismo tiempo, responsable de una deuda de 38 millones, que no puede saldar con las ventas de Cinturón Verde.

Iván de Santiago, concejal de Cinturón Verde antes del 22-M, aseguró en abril, durante la pre­sentación de los resultados de la sociedad instrumental, propiedad en un 92% del consistorio -el resto pertenece al Principado-, que hasta junio de 2012 “no tocará sentarse a negociar con los bancos”. Has­ta este ejercicio, el Ayuntamiento mantenía los 38 millones que debe Cinturón Verde sin contabilizar en la deuda municipal, pero en las últi­mas Cuentas Generales se ha visto obligado a incluir el ‘agujero’ de los aparcamientos municipales. Eso sí, no se encuentra bajo el epígrafe de ‘deudas con los bancos’, sino en ‘otras deudas’, una maniobra que permite al consistorio seguir ma­quillando y hacer funambulismos contables con las deficitarias cuen­tas municipales, lo que no impide que cada año, más de un millón de euros tengan que destinarse -úni­camente- al pago de los intereses del mayor crédito solicitado por el equipo de gobierno, aunque apenas aminora el peso de una losa (38 mi­llones de euros) con fecha de caducidad.

Comparte:
  • Print
  • Add to favorites
  • RSS
  • Digg
  • Facebook
  • Google Bookmarks
  • Bitacoras.com
  • email
  • Live
  • MySpace
  • Netvibes
  • Technorati
  • Twitter