11:57. MIéRCOLES 08 DE ABRIL DE 2020

La ZALIA lleva 5 años sin vender ni una parcela

Asturias
14 noviembre, 2016
DAVID ASCASO

Su deuda supera los 100 millones. En 2016 no generó ningún ingreso, y no tiene previsiones de ventas

La Zona de Actividades Logísticas e Industriales de Asturias (ZALIA) ha cumplido 5 años en blanco y sin vender una sola parcela. A finales de 2011, cerró su única venta has­ta la fecha: un solar de 4.500 me­tros cuadrados adquirido por la patronal del transporte, ASETRA, por 600.000 euros. Sus planes para comprar otros 5.000 metros cuadra­dos, se esfumaron. Igual que la ‘re­serva’ de 122.400 metros, realizada por El Corte Inglés, que nunca lle­gó a concretarse. Miguel Díaz Abe­lla, gerente de la ZALIA, reconoce que en 2015, y en los 10 primeros meses de 2016, “no se ha cerrado ninguna operación”. Y probable­mente tampoco habrá ventas de parcelas en los próximos meses, o incluso años. La ZALIA es mucho más que un polígono industrial, es un ‘puerto seco’, una gigantesca zo­na de almacenamiento y ‘tráfico’ de mercancías, que el Principado pu­so en marcha para aprovechar los flujos de mercancías del puerto de El Musel. Aunque los primeros pa­sos se dieron a través de Sogepsa, el gobierno regional decidió crear una nueva sociedad, la ZALIA, pa­ra urbanizar -y vender- millones de metros de suelo industrial. Sin em­bargo, el cuento de la lechera no avanza en ninguna dirección. Y la ZALIA, 6 años después, no es más que un colosal solar prácticamente abandonado y sin desbrozar, par­cialmente urbanizado, y comple­tamente vacío. Como suceden en otros polígonos industriales de As­turias (Bobes o Olloniego), las par­celas de la ZALIA no encuentran salida en un mercado saturado de suelo industrial y con precios a la baja. Miguel Díaz Abella solo cita algunos “contactos”, que no han pasado de peticiones de informa­ción. Ni siquiera una nueva rebaja de los precios, ha conseguido atraer compradores. En 2011, el valor del metro cuadrado oscilaba entre los 130 y los 185 euros (ASETRA com­pró por 140 euros, más IVA). Ac­tualmente, los precios varían en­tre los 100 y los 125 euros el metro cuadrado. Mientras tanto, la deuda ya supera los 100 millones, y la ZA­LIA no ha conseguido vender ni el 1% del suelo que tiene disponible. Solo en 2015, las pérdidas alcanza­ron los 4,9 millones. Y en 2016, las pérdidas siguen aumentando. Ade­más, las denuncias de los expro­piados, que reclaman una mayor compensación por sus fincas, in­crementan los números rojos. Las cuentas de 2016 reservan 2,37 mi­llones para hacer frente a los nue­vos justiprecios.

Las obras de urbanización con­cluyeron en febrero de 2015, y las 106 hectáreas de solares, avenidas y rotondas que no llevan a ninguna parte, han costado 94 millones. Las 139 parcelas que están a la venta, son solo la primera fase de un pro­yecto con dos fases más, que supon­drían extender el macropolígono logístico e industrial hasta las 413 hectáreas. Pero sigue sin conexión con El Musel, con el trazado ferro­viario, y con la autopista ‘Y’. Por eso, y porque la ZALIA se ha convertido en un agujero sin fondo, el Ayunta­miento de Gijón ya ha anunciado su oposición a las siguientes fases, teniendo en cuenta que solamen­te tiene vendida una parcela. La llamada Zona de Actividades Lo­gísticas e Industriales de Asturias, ocupa medio valle de San Andrés de los Tacones, y discurre en para­lelo a la autovía ‘Y’ entre el embalse y las instalaciones de Arcelor. Es tan grande como 14 centros comercia­les ‘Intu Asturias’ (‘Parque Principa­do), y dentro de sus límites, podrían levantarse 40 estadios como El Mo­linón. La ZALIA ocupa un espacio estratégico para canalizar el tráfico de mercancías de El Musel. Sin em­bargo, los enlaces con el puerto y el ‘pinchazo’ con la autovía, siguen pendientes de la inversión del Prin­cipado, y de una nueva licitación. Para relanzar un macropolígono vacío, y donde solo asoman los plu­míferos argentinos, la consejera de Infraestructuras, Belén Fernández, anunció hace dos semanas la lici­tación “inmediata” de los nuevos viales, por 26 millones, aunque na­die sabe de dónde saldrá el dinero. El proyecto se aprobó en 2013, pe­ro las expropiaciones retrasaron la obra, y la adjudicataria renunció al contrato por los sobrecostes, ya que el proyecto no tenía en cuenta las lí­neas de alta tensión ni las conduc­ciones de gas soterradas.

La ZALIA no genera ingresos, y el calendario de vencimientos del crédito sindicado concedido en fe­brero de 2014, es implacable. Ga­rantiza la liquidez a corto plazo, pero ahogará a la ZALIA a medio plazo. Según sus cuentas anuales, en 2015, la ZALIA devolvió a los bancos (Caixabank, BBVA, San­tander y Abanca) 3,07 millones. En 2016 será el doble, 6,06 millones, y los vencimientos seguirán crecien­do en los próximos años: 8,93 mi­llones en 2017; 9,9 en 2018; 11,94 en 2019, 2020, 2021 y 2022; y 14,7 mi­llones en 2023. El Principado, como ocurre en Sogepsa, es el principal avalista de la Zalia, y si la sociedad instrumental incumple su calenda­rio de pagos y amortizaciones, las arcas autonómicas asumirán la ma­yor parte del agujero. El Principado avala el 88% del crédito sindicado (79,64 millones), mientras el Ayun­tamiento de Gijón, responde por el 10% (9,05 millones). El resto, 1,8 mi­llones, se abonarían en una cuota fi­nal, en junio de 2023. El Principado y el consistorio gijonés asumieron el compromiso de aportar fondos a la ZALIA para que la sociedad pue­da atender sus compromisos finan­cieros (devolver los créditos). Pero sin ventas de parcelas, la ZALIA no genera ningún ingreso, y el Princi­pado y el Ayuntamiento de Gijón, seguirán cargando con una pesada losa que ha supuesto el desembolso, a fondo perdido, de 18 millones de euros en los dos últimos años.

Sin ayudas europeas

El Principado, con un 40%, es el prin­cipal accionista de la ZALIA. El resto se reparten entre los Puertos de Gi­jón y Avilés (30 y 15%), y los Ayunta­mientos de Gijón y Avilés (10 y 5%). Y ninguno está dispuesto a enterrar más dinero en la ZALIA. Además, la Unión Europea también ha cancela­do sus ayudas. Bruselas no inyecta­rá dinero en la moribunda ZALIA, y tampoco habrá fondos para El Musel hasta, como pronto, 2030. Las infraes­tructuras asturianas se han quedado fuera del Corredor Atlántico, la red de transportes y mercancías, que llega desde Portugal a Alemania. Sus nulas ventas, y la falta de ayudas europeas, suponen la puntilla para un proyec­to que ha fracasado. La ZALIA nació como una zona estratégica, vincula­da al puerto de El Musel, para canali­zar, almacenar, y distribuir el tráfico de mercancías. Pero no ha avanzado en ninguna dirección, y lo que es peor, no tiene ‘clientes’ ni parcelas vendidas u ocupadas. Una vez más, Vigo, San­tander y Bilbao han ganado la ‘bata­lla’ a Asturias, que ha dilapidado más de cien millones en otro proyecto in­viable y sin futuro.

Comparte:
  • Print
  • Add to favorites
  • RSS
  • Digg
  • Facebook
  • Google Bookmarks
  • Bitacoras.com
  • email
  • Live
  • MySpace
  • Netvibes
  • Technorati
  • Twitter