01:20. LUNES 09 DE DICIEMBRE DE 2019

Podemos ha envejecido muy pronto

Las claves del año
7 enero, 2017
MARINA GARCÍA

En Podemos, estas Navidades, se ha armado el Belén. Pablo Iglesias e Iñigo Errejón, el jueves se seguían lanzando puyas en ‘abierto’. Un pul­so 2.0, a golpe de ‘tuit’, incendiando y agitando las redes, y los grupos de Telegram, el ‘WhatsApp’ y canal interno de los ‘podemitas’. Pablo e Iñigo han entrado en crisis. Caín y Abel frente a frente, y como en los relatos bíblicos, solo puede quedar uno. Está en juego el control y el futuro de Podemos. Una lucha fra­ticida por el poder. Juego de tronos. Todo un sarcasmo para quién con­fesó (Pablo Iglesias) su pasión por la serie ambientada en el medievo y cuyo hilo argumental son los san­guinarios enfrentamientos dinásti­cos. Una encarnizada lucha por el poder, como el que mantienen Pa­blo e Iñigo, pese a las sentidas ape­laciones al “hermano, compañero, amigo…”. Cartas televisadas que no han conseguido pacificar a los principales protagonistas de este interminable ‘culebrón’.

Podemos ha envejecido muy pronto y ha caído en los mismos vi­cios de lo que ellos llaman la “vieja política”. Su “asalto a los cielos”, va camino del infierno y del purgatorio político. Guerra teológica entre Pa­blo e Iñigo. El primero postula la ra­dicalización del partido, y la vuelta a la calle y a sus orígenes. El segun­do apela a la mesura y a plantear la batalla en las instituciones, que pa­ra eso fueron elegidos sus 71 dipu­tados, mareas e Izquierda Unida in­cluidas. Pero además de la estrate­gia política, lo que subyace en este pulso entre los dos primeros espa­das de Podemos, es el caudillismo de Pablo Iglesias, que reclamará el poder absoluto del partido en la II Asamblea Ciudadana que los ‘pode­mitas’ celebrarán el 12 de febrero en Vistalegre. O lo que es lo mismo, el fin de las ‘corrientes’ y las ‘confluen­cias’. Todo para la ‘gente’, pero sin la ‘gente’. ‘Vistalegre II’ estaba llamado a ser un nuevo congreso o asamblea constituyente, pero va camino de la ruptura entre ‘pablistas’, ‘errejonis­tas’ y ‘anticapitalistas’. Un cisma in­terno que recuerda a los enfrenta­mientos entre el ‘felipismo’ y el ‘gue­rrismo’, que acabaron con aquel vic­torioso PSOE. Los ‘ismos’ nunca fue­ron buenos, y ahora tampoco lo son las ‘istas’. El sufijo que emplean los ‘Pablistas’ y ‘Errejonistas’. ‘Vistalegre II’, ¿refundación o ruptura? Segun­das partes nunca fueron buenas.

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