04:20. MARTES 26 DE MAYO DE 2020

‘Ciudadano Rivera’

España
3 febrero, 2017
LUCÍA GARCÍA

Albert Rivera seguirá al frente de Ciudadanos, pero lo hará con tan solo 6.874 votos, y tras haber tratado de silenciar y purgar a las voces críticas, al más puro estilo de la ex dirigente de UPyD, Rosa Díez, a la que tanto censuró por sus pulsiones caciquiles.

El ‘efecto Rivera’ se desinfla en to­da España y también en Ciudada­nos. Albert Rivera revalidará ma­ñana su condición de timonel de un partido que hace aguas en to­da España, excepto Cataluña, An­dalucía y Valencia. Rivera acude hoy a la ‘mini cumbre’ que el par­tido naranja celebra en Madrid, con un respaldo de tan solo 6.874 votos, sobre un censo de algo más de 20.000 militantes con derecho a voto. Albert Rivera seguirá al fren­te del partido, pero lo hará con una creciente contestación interna, vo­ces críticas articuladas en torno a la plataforma ‘TranCsparencia’ y a la eurodiputada, Carolina Punset, y una abstención del 65%. De los 479 compromisarios -11 de Ciuda­danos Asturias- que acuden al cón­clave naranja (IV Asamblea Gene­ral), 127 son voces críticas con su jefe de filas y líder de un partido que cotiza a la baja. La candidatura oficialista ha sido derrotada en Extremadura, Asturias, La Rioja, y también en Cataluña, donde nació Ciudadanos y dio alas al partido para presentarse a las elecciones europeas (2014) y a las autonómi­cas andaluzas (2015), como ‘terce­ra vía’ de la política española y al­ternativa al PP. Pero la fulgurante carrera política de Albert Rivera ha perdido fuelle, aunque Ciuda­danos siga teniendo una excesiva dependencia de su hiperliderazgo forjado a golpe de televisión. En Ciudadanos, no hay vida más allá del ‘Ciudadano Rivera’.

Ciudadanos irrumpió en el Congreso (2015) con una tropa de 40 diputados y un ‘botín’ de 3,5 millones de votos. Seis meses des­pués, el partido de Albert Rivera se desinfló hasta los 3,1 millones de votos que se tradujeron en 32 dipu­tados. De un plumazo, Ciudadanos perdió 400.000 votos. Y a nivel in­terno, los números son famélicos. 20.064 militantes tras haber sido cribado un censo de 30.000. Rive­ra seguirá al frente del partido, pe­ro lo hará con tan solo 6.874 votos, y tras haber tratado de silenciar y purgar a las voces críticas, al más puro estilo de la ex dirigente de UPyD, Rosa Díez, a la que tanto censuró por sus pulsiones caciqui­les. Plenos poderes para un líder cuestionado, y que fracasó en las elecciones del País Vasco y Galicia (septiembre 2016), donde no con­siguió ni un escaño. Los ‘volanta­zos’ políticos de Albert Rivera, ora el PSOE, ora el PP, están triturando los votos de un partido que en An­dalucía apoyó la investidura de la candidata del PSOE, y en Madrid entregó sus votos al PP. En Astu­rias, Ciudadanos también es un partido bipolar. En el Principado y en el Ayuntamiento de Gijón, co­quetea con el PSOE; en Siero cor­teja con el PP, y en Oviedo se man­tiene equidistante entre socialistas y populares.

Albert Rivera, el ‘camaleón’, es­te fin de semana dejará escriturada la hoja de ruta para los próximos cuatro años. Ciudadanos apoyará gobiernos de cualquier condición y pelaje, locales, autonómicos, ‘ro­jos’ (PSOE), ‘azules’ (PP)…, aunque preferentemente se ‘encamará’ con el Partido Popular. Rivera vuelve a girar a la derecha, y está dispues­to a apoyar al PP, pero también al PP, con tal de no caer en el purga­torio político de la irrelevancia, y evitar la desintegración de un par­tido que, probablemente, haya to­cado techo y ahora transita hacía el despeñadero electoral. El parti­do naranja va camino -por su men­guante tamaño- de convertirse en el partido ‘naranjito’, por obra y gracia, del ‘Ciudadano Rivera’.

Comparte:
  • Print
  • Add to favorites
  • RSS
  • Digg
  • Facebook
  • Google Bookmarks
  • Bitacoras.com
  • email
  • Live
  • MySpace
  • Netvibes
  • Technorati
  • Twitter