21:47. LUNES 20 DE NOVIEMBRE DE 2017

‘El elixir de amor’, alivio cómico para una Temporada cargada de tragedia

Cultura
10 noviembre, 2017
ALEJANDRO VILLALIBRE

Tras las dos duras historias que han desfilado por el escenario del Campoamor durante esta temporada, toda la tensión acumulada se disipa con el estreno el domingo de ‘El elixir de amor’ de Gaetano Donizetti. La ópera no sólo es una de las obras maestras del género bufo, sino que, además, es una de las óperas más perfectas y menos irregulares de Donizetti, cosa bastante singular en su numeroso y descuidado catálogo. Con la dirección del asturiano Óliver Díaz al frente de la OSPA, las voces de Beatriz Díaz (Adina), José Bros (Nemorino), Edward Parks (Belcore) y Alessandro Corbelli (Dulcamara) compondrán el cuarteto protagonista los días 12. 14. 16 y 18, que será relevado el día 17 en el llamado ‘viernes de ópera’, por Sara Blanch, Marc Sala, Michael Borth y Pablo López.

Donizetti emplea para la obra una fórmula nueva, que parte de algunos de los elementos desarrollados por Rossini en su repertorio bufo, pero tejidos con una nueva sensibilidad y melancolía románticas. La obra se inscribe así en un género denominado ópera semiseria, donde han desaparecido ya los personajes serios de antiguos modelos, pero donde alguno de los protagonistas, en concreto Nemorino, presenta una tristeza melancólica extraña hasta entonces al género bufo.

En Donizetti se produce una vuelta a la sátira de costumbres típica del setecientos pero con mayor variedad y profundización en los personajes. Mientras que los personajes rossinianos presentan una cierta dignidad burguesa, con Donizetti se asiste a la recuperación de las figuras populares de la ópera bufa napolitana. De este modo, explota la comicidad del bajo, como si se retomase la fórmula desde ‘La serva padrona’ de Pergolesi.

Una de las exigencias primordiales es la interpretación de los personajes por voces bellas, que sean capaces de reflejar naturalidad, ligereza y encanto para asumir los personajes principales. La distribución vocal en ‘El elixir de amor’ es clara: cuatro voces, dos principales y dos secundarias, en una combinación que aparece en todas las obras de la misma índole y la misma época: soprano, tenor, barítono ligero, y barítono bajo.

La gestación de la obra fue, cuanto menos, precipitada. Cuando en 1832 el empresario Alessandro Lanari, se encuentra a pocos días de comenzar la temporada de carnaval del Teatro della Canobbiana de Milán sin obra que estrenar, se dirige a Donizetti –de quien conocía su éxito tras el estreno en diciembre de 1830 de ‘Anna Bolena’ en el competidor Teatro Carcano– para que junto a Felice Romani escriban una nueva ópera. Lanari les propuso, ante la premura de tiempo, que arreglasen alguna ópera anterior del propio Donizetti, pero el compositor se opuso.

Finalmente aceptaron trabajar sobre ‘Le philtre’, ópera cómica en dos actos con música de Daniel- Esprit Auber sobre textos de Eugène Scribe. Se trata de una divertida intriga amorosa situada en el siglo XVIII en una aldea vasca, en la que un joven campesino encuentra en el vino el coraje necesario para declararle su pasión a su bien amada.

Con estos mimbres se comenzó a dar vida a ‘El elixir de amor’, en un proceso compositivo que ha pasado a la leyenda por su rapidez. Se ha llegado a decir que Donizetti le puso música en tan sólo dos semanas, aunque parece ser que en la realidad necesitó algo más de tiempo: alrededor de seis semanas. Antes de que Romani finalizase el libreto –tarea para la que necesitó una semana- Donizetti ya había comenzado la composición de la música; y, al mismo tiempo, los copistas iban facilitando a marchas forzadas los materiales a los intérpretes. Todo esto permitió terminar la obra a tiempo.

La producción que llega a Oviedo procede de la Deutsche Oper am Rhein, y la firma el andorrano Joan Anton Rechi, quien convierte el escenario del Campoamor en un gigantesco disparate kitsch, donde las luces, el protagonismo icónico de las copas omnipresentes en la escenografía de Alfons Flores, y la comedia de enredo encuentran acomodo en la partitura de Donizetti..

Destacar los memorables de esta partitura es realmente difícil. La imaginación de Donizetti es asombrosa, y más si se tiene en cuenta la leyenda que dice que la ópera fue compuesta en sólo dos semanas (la realidad es más benévola, en realidad fueron seis, lo que no deja de ser un récord), aunque se podrían destacar la presentación del charlatán Dulcamara (“Udite, udite”), la del enamorado Nemorino (“Quanto e bella”) o la Barcarola “Io son ricco, tu sei bella”, auténtica parodia, aparentemente simple pero llena de intención, de la ópera dieciochesca. ‘El elixir de amor’ a pesar de estar plena de situaciones humorísticas, deja un poso de nostalgia y hermosa sensibilidad, del que resulta una comedia donde brilla con luz propia «Una furtiva lágrima», el aria de tenor que aúna toda la melancolía y lirismo de una de las páginas más bellas y conocidas de toda la lírica italiana romántica.

Comparte:
  • Print
  • Add to favorites
  • RSS
  • Digg
  • Facebook
  • Google Bookmarks
  • Bitacoras.com
  • email
  • Live
  • MySpace
  • Netvibes
  • Technorati
  • Twitter