22:33. VIERNES 25 DE MAYO DE 2018

Oviedo manda en el derbi

Deportes, Oviedo
5 febrero, 2018

El Real Oviedo se llevó el derbi asturiano, con remontada incluida y un protagonista inesperado, el lateral José María Angresola, Mossa, autor de los dos tantos azules. Los carbayones prolongaron su buena racha (10 partidos invictos, 7 victorias consecutivas en casa) a costa de un Sporting que ya lleva 7 partidos sin ganar lejos del Molinón.

No hubo sorpresas sobre el césped. Juan Antonio Anquela alineó a su equipo de gala, con Linares al frente del ataque, mientras Rubén Baraja volvió a confiar en el joven Adrián Montoro como sustituyo de Jordi Calavera en el lateral, con Santos de delantero centro, apostando por la velocidad de Jony y Castro al contragolpe.

Pese a los pesimistas pronósticos sobre el estado del césped, la intensa labor de los jardineros permitió achicar el agua y disputar el partido sin más inconvenientes. Aún así, el campo estaba lento y pesado para ambos equipos. Y los locales lograron adaptarse mejor a la situación. Con las gradas casi llenas (26.638 espectadores según cifras oficiales) el Real Oviedo comenzó el partido dominando los primeros minutos, con algún tiro lejano a la portería de Mariño. Pero el Sporting fue el primero en golpear. En el minuto 20, y tras varios rechaces y despejes dentro del área de Alfonso Herrero, Jony cazó un balón muerto y fusiló al portero oviedista. El tanto, que podría haber dado alas a los rojiblancos, solo espoleó a los azules, que desde ese momento, dominaron el partido a través de Folch y Rocha, mientras el Sporting esperaba algún contragolpe para rematar al Oviedo. Y la a media hora de juego llegó la respuesta de los carbayones. Saúl Berjón se internó por la banda de Montoro (a merced de los extremos oviedistas) y sirvió un balón a Mossa en el borde del área. El lateral, con su pierna derecha (la mala) disparó cruzado batiendo a Mariño. Décima asistencia para Berjón, y primer gol de la temporada para Mossa. No sería el último de la tarde.

Antes de finalizar el primer tiempo, Miguel Linares marcó de cabeza, tras rematar un centro desde la banda izquierda, pero el juez de línea señaló, correctamente, fuera de juego. Los oviedistas tuvieron que esperar a la reanudación, tras el descanso, para celebrar el segundo y definitivo gol de su equipo. Apenas había pasado un minuto cuando Mossa recibió un balón en el borde del área. Libre de marca (Aarón Ñíguez arrastró consigo a dos defensas), el lateral valenciano levantó la cabeza, y aunque vio a Berjón solo al otro lado del área, optó por el disparo. Golpeó con su pierna buena, la zurda, y colocó en balón en la escuadra, haciendo inútil la estirada de Mariño. 2-1, remontada y locura oviedista. Aunque aún quedaban por delante 44 minutos más el añadido, el Real Oviedo siguió dominando el centro del campo y cortando las escasas internadas del Sporting con contundencia (Forlín volvió a ser decisivo frenando a Santos). Los rojiblancos, sin saber qué hacer con el balón, se entretuvieron con pases que no llegaban a ningún lado, fuera de la zona de peligro, a la espera de un balón largo que permitiera a sus atacantes ganar la espalda de los centrales oviedistas, pero los azules no se despistaron, y mantuvieron el control, con Forlín, Christian y Carlos Hernández muy sólidos, y Diegui y Mossa incorporándose al ataque, doblando a Berjón y Ñíguez. El Sporting solo generó tensión (que no peligro) en varios lanzamientos de corner.

Rubén Baraja, que tras el partido aseguró que sus jugadores no tenían el «poso físico» necesario para jugar contra el Real Oviedo, dio sus primero minutos a dos de los nuevos fichajes, Hernán y Nano, que pasaron tan desapercibidos por el resto de sus compañeros. Rubén García, que sustituyó a Carlos Castro en la segunda mitad, tampoco logró desatascar el lento juego rojiblanco. En el banquillo local, Anquela repitió los cambios habituales (Toché por Linares y Yeboah por Ñíguez) y permitió a Fabrinni disputar los últimos 3 minutos. El italiano debutó con el Real Oviedo tras la grave lesión que sufrió en la pretemporada, y pudo estrenarse con gol. Los once jugadores rojiblancos, Mariño incluido subieron a rematar un corner en el minuto 93. Tras el despeje, Yeboah asistió para Fabrinni que tenía por delante todo el campo y la portería contraria vacía. Pero en vez de disparar, se durmió con el balón en los pies, hasta que un defensa rival le derribó antes de llegar al área. Exceso, o falta de confianza.

La victoria en el derbi, el primero jugado en el Carlos Tartiere en los últimos 15 años, deja a los azules terceros (44 puntos), con números de ascenso directo. El Sporting, décimo con 36 puntos, está más cerca del descenso, que del Real Oviedo.

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