14:37. DOMINGO 21 DE OCTUBRE DE 2018

Adrián Barbón toma el mando

Editorial
1 mayo, 2018

Adrián Barbón presentará hoy su candida­tura a la presidencia de Asturias, y asu­mirá plenos poderes en el PSOE, como secretario general de la FSA, y candida­to socialista a las elecciones autonómi­cas que se celebrarán el próximo año. El apoyo de Pedro Sánchez, pero también el de las agrupaciones socialis­tas, han catapultado a Adrián Barbón a dar un paso que anunció que no daría, cuando asumió las riendas de la Federación Socialista Asturiana (FSA). La candidatura de Adrián Barbón estaba cantada, y así lo anticipó este periódico el pasado sábado. El ‘javierismo’ se bate en reti­rada y nadie ha presentado una candidatura alternativa, ya que estaba condenada al fracaso ante el ‘rodillo san­chista’. Sin competencia, y en un proceso de primarias que nació capado -solo estaban llamados a votar los mi­litantes-, Adrián Barbón será proclamado candidato, el próximo 10 de junio, sin necesidad de colocar urnas en las agrupaciones socialistas. Los avales serán suficiente salvoconducto para que Barbón sea el primer nominado en el largo maratón electoral que ya está en marcha.

A partir de hoy se cierra un ciclo en el PSOE astur y se abre una nueva etapa, donde el ‘nuevo’ PSOE tendrá que reconstruir su anticuado discurso, volver a pisar la calle, y rearmar un partido que Javier Fernández ha colocado al borde del precipicio. Y los números así lo certifican. El PSOE obtuvo 252.201 votos en las elecciones autonómi­cas de 2007, 179.619 en 2011, 159.811 en 2012, y 142.080 en las últimas elecciones (2015), lo que supone 110.000 votos menos en relación a los comicios de 2007. Los so­cialistas, que con Vicente Álvarez Areces, llegaron a go­bernar con holgura y a sus anchas en el parlamento re­gional (24 diputados), están en mínimos históricos y con una magra representación en la Junta General (14 de 45 diputados). Siete años después de su advenimiento pre­sidencial, y casi dieciocho años desde que fue nombrado secretario general de la FSA, Javier Fernández sigue sin pisar la calle, y nadie recuerda su presencia en Ribades­ella, Cudillero, Cangas de Onís o Belmonte de Miranda. Y así le luce el pelo a un partido, y a un gobierno, que ni siquiera ha sido capaz de llegar a ningún tipo de acuerdo con los otros dos partidos de la izquierda que, en conjun­to, sumaron más votos que el PSOE y tienen los mismos diputados (14) en la Junta General.

El PSOE tiene que recuperar la calle, renovar su discur­so, pero también tiene que recuperar el inútil tiempo que ha perdido Javier Fernández, lastrando las expectativas electorales de un partido ganador que siempre ha go­bernado en Asturias, a excepción de los cinco convulsos años (Sergio Marqués y el ‘gatillazo’ de Cascos) en los que la derecha gobernó en el Principado. A Adrián Barbón le corresponde ahora, rearmar al PSOE, para que vuelva a proyectarse ante la sociedad asturiana, como un partido creíble e ilusionante, y con capacidad de respuesta, y de generar soluciones, a la colección de problemas que no ha resuelto el ejecutivo de Javier Fernández.

El Campus de Mieres

El Campus de Mieres refleja el fracaso de los últimos cua­tro rectores de la Universidad de Oviedo, y también de los sucesivos gobiernos socialistas en el Principado. Ca­si dieciséis años después de su apertura, el Campus tiene menos de 600 universitarios, y solo se imparten cinco li­cenciaturas, un doble grado y un máster. El Campus costó 133 millones de euros (más de veintidós mil millones de las difuntas pesetas) y se proyectó para 6.000 universita­rios. Sin embargo, nunca ha superado las 2.000 matrícu­las, y nadie ha hecho nada -ni la Universidad, ni el Prin­cipado- para incrementar su número de licenciaturas y, en paralelo, su número de universitarios. El Campus de Mieres se construyó, con cargo a los Fondos Mineros, y como tantas otras obras, equipamientos y servicios, se llevo a cabo sin ninguna planificación, y solo ha servido para dilapidar una ingente cantidad de dinero que no ha servido para reactivar el maltrecho tejido económico de la cuenca del Caudal.

En el Campus de Mieres todo es faraónico, grandón y también fantasmagórico. Cuenta con 25 aulas, 17 ascen­sores, 152 despachos, 55 laboratorios…, pero solo tiene 598 universitarios (24 alumnos en el grado de Ingeniería Geomática, 18 en Geomática y Topografía, 79 en Recursos Mineros Energéticos…). Las mejores instalaciones uni­versitarias de Asturias, están infrautilizadas y abandona­das desde el primer día, y el nuevo grado de Deportes, si finalmente se imparte en Mieres, no va a solucionar el pro­blema de fondo de un Campus, cuya oferta de titulaciones o grados, es muy limitada, además de obsoleta.

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