20:55. MIéRCOLES 19 DE FEBRERO DE 2020

El triste adiós a dos hombres y jinetes ejemplares, con Casas Novas en el horizonte

Deportes
18 julio, 2018
JUAN GARCÍA

Necesariamente es obligado el comenzar esta crónica hípica con una doble nota luctuosa, ya que en muy pocas fechas han desaparecido dos grandes figuras de este deporte en España. Cristino ‘Tino’ Torres y Alfonso Arango. Sevillano el primero, madrileño el segundo, por una dura enfermedad el andaluz y por trágico accidente deportivo el castellano, ambos han dejado un recuerdo imperecedero en la mente de los aficionados españoles y, entre estos, los asturianos, ya que fueron ambos, asiduos visitantes de las competiciones disputadas en nuestra provincia durante muchos años, a pesar de su aún joven edad, ya que sobrepasaban en muy poco la línea de los cincuenta años.

A sus cualidades de grandes deportistas se da la circunstancia de que ambos fueron unas personas de muy difícil olvido, porque su amistad siempre fue un privilegio. Y retomamos el nombre de Tino Torres porque, el relato deportivo, en este fin de semana, debe de comenzar en Asturias por la celebración de la trigésimo sexta edición del Concurso Internacional de cuatro estrellas que se está disputando en las instalaciones de Casas novas en A Coruña, del que él fue el gran impulsor deportivo en sus primeros años.

En unos momentos en los que Asturias se halla en el más bajo momento deportivo en lo que a la hípica de saltos se refiere, como ya se ha recogido ampliamente en estas páginas, detallando algunas de las circunstancias que así lo han determinado, es forzoso acudir a las competiciones de alto nivel que tienen lugar fuera de nuestras fronteras regionales, como es el caso de este concurso gallego.

En él, entre jinetes de diecinueve países, se encuentra la élite de la equitación asturiana en esta modalidad, ya que participan, muy destacadamente, los avilesinos Sergio Álvarez Moya, número uno del ranking español, y Gerardo Menéndez, miembro destacado del equipo oficial español en varias Copas de Naciones, al igual que el poleso Julio Arias. Un trío capaz de volver a hacer brillar al deporte asturiano en este alto nivel de competición.

Se trata de un concurso de tres días de duración que se desarrolla en unas instalaciones de primer orden técnico, que atrae entre otros miles de espectadores, a varias docenas de aficionados asturianos que nunca dejan de acudir a esta cita, aún cuando, en esta ocasión, haya actividad hípica, coincidente, en las instalaciones de El Forcón, en Castrillón. Una gran pena la coincidencia de fechas.

También lo es el que, en otro plano, coincida con la disputa del concurso de la ciudad alemana de Aachen, considerado como el mejor concurso de saltos del mundo. Esta circunstancia resta, sin duda, la participación de algunos de los más relevantes nombres de esta especialidad, pero aún así se contará con la presencia de Maikel y Eric Van der Vleuten, el antiguo campeón del mundo Philippe Lejeune, Luca Maria Moneta, Katharina Offel, Bernardo Alves, Ellen Whitaker y Samantha Mclntosh, junto con los españoles Manuel Fernández Saro yy Eduardo Álvarez Aznar.

El espectáculo, pues, está servido ya que la competición se adivina muy reñida pues serán 70 jinetes y más de 180 caballos los que saldrán a la pista encuadrados en las nueve pruebas de que consta el concurso que, como mayor atractivo, especialmente en un tiempo en el que una absurda norma ha hecho desaparecer una tradición hípica española como es la de las apuesta, que aquí se conserva, aunque sus beneficios se destinan a la Cocina Económica de A Coruña.

Aparte hay que mencionar la existencia de una organización de primer nivel internacional que garantiza, no solo la calidad, sino también la posibilidad de que el mucho público asistente cuente con una visibilidad de la pista con la mejor perspectiva, y con una entrada gratuita al espectáculo en los tres días de desarrollo del mismo, tanto en horario matinal como en el de la tarde.

Y, todo lo que hay que decir, esto ha venido precedido por dos fines de semana de competición asturiana que tuvo como escenario la magnífica instalación que mantiene en La Manzaneda (a ocho kilómetros de Luanco) el jinete Leonardo Medal. Fueron dos concursos de dos estrellas que contaron con una participación muy numerosa, y que depararon un buen entretenimiento entre los aficionados que acudieron en las seis jornadas.

Y es necesario destacar, en el ámbito deportivo, lo que vino a ser la presentación oficial en competición del nivel medio, de una figura ya destacada, de este deporte que marca, además la continuidad de una extraordinaria carrera deportiva que se ha venido desarrollando, en Asturias y en España, por parte del gijonés, Leonardo Medal García, apodado por sus innumerables victorias, ‘el rey del metro treinta’.

Ahora su hijo, Leonardo Medal Rionda, de 15 años de edad, que se muestra digno heredero de ese título, ya que marcó sus salidas a la pista por triunfos destacados, como el del Gran Premio del pasado domingo día 15.

También se ha debido tomar nota de una actuación deportiva muy destacada, a lo largo de estos concursos La Mazaneda, en los que triunfó también en varias pruebas, de una jovencísima amazona, de once años de edad, cuyo nombre es Olivia Álvarez, apellido que oculta el que su padre sea el gran jinete Julio Álvarez Moya y su tío sea Sergio Álvarez Moya. Esta joven, una niña aún, ha dado una demostración relevante de sus magníficas cualidades para este deporte que, bien encaminada por sus mentores, puede llegar a convertirla en una de las grandes figuras hípicas españolas en un plazo muy breve de tiempo.

Es la puerta abierta a la esperanza que, para el futuro de este deporte, en el que Asturias fue, durante décadas, la avanzadilla española, en un momento en el que la recesión ha llegado a un grado que parece irreversible pues el deterioro ha alcanzado algo que parecía imposible, al Concurso Internacional de Las Mestas, en Gijón, en el mes de agosto que, en esta ocasión, por primera vez, ve reducida sus fechas. La falta de calidad propició el abandono de los grandes patrocinadores; los dos últimos Massimo Duti y Longines, esta última la que se encargaba, nada menos, que del sistema de cronometraje del concurso además de la importante cantidad de dinero que aportaba a los premios, junto con la firma de Inditex.

La continuidad en el error del equipo político, de mantener en el equipo técnico a un grupo de incapaces, con un director técnico que ha sido, literalmente, despedido del resto de los concursos internacionales, es una de las causas principales, sino la principal de este tremendo declive.

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