10:53. SáBADO 18 DE AGOSTO DE 2018

Menos políticas sociales y más empleo

Editorial
28 julio, 2018

El paro y el empleo, ya están en cifras muy parecidas a 2008, con algo más de 3 millo­nes de desempleados (3,1), lo que significa que la interminable crisis que produjo la quiebra de Lehman Brothers y el estalli­do de la ‘burbuja inmobiliaria’; ha durado diez años, y por fin España vuelve a crear empleo aunque, según todos los indicadores, es empleo precario y temporal. Una década después de la mayor crisis del siglo, la economía española sigue avanzando para recuperar los niveles de bienestar que tenía antes de 2008. La re­cuperación es un hecho consumado, pero a España le cuesta mucho crear empleo. Los 3,1 millones de pa­rados con los que se cerró el mes de junio, contrastan con los 1,9 millones de junio de 2007. Por entonces, la tasa de paro era del 8,57%. Hoy es el doble: el 16,55%. Aún así, quedan lejos las terroríficas cifras de 2010, cuando el paro alcanzó los 4,7 millones, 5,2 millones en 2011, y 6 millones en 2012, en el peor momento de la crisis que sacudió a España. Diez años después, la economía ha recuperado el pulso, pero también he­mos retrocedido a las cifras de hace una década.

Durante el último año, nuestro país ha sumado me­dio millón más de cotizantes a la Seguridad Social, hasta alcanzar los 19,04 millones, la cifra más eleva­da desde agosto de 2008, un mes antes del terremoto financiero de Wall Street que hizo temblar al mundo entero. Sin embargo, y a diferencia de otros países como EEUU o Francia, España ha tardado demasia­do tiempo en recuperarse, y aunque la economía ha crecido, de manera notable durante los últimos tres años -a un medía del 3% en los últimos años-, nuestro tejido productivo vuelve a reflejar síntomas de fatiga ante los problemas estructurales que los sucesivos go­biernos -desde Zapatero Rajoy- no han sabido re­solver, en una economía que sigue dependiendo, fun­damentalmente, del turismo y del sector servicios, ya que el empleo público no es, en términos económicos, productivo, y en este sentido, nuestro país sigue ce­bando la contratación de funcionarios, como lo hace Grecia, que sigue lamiéndose las heridas de la crisis financiera. Pero una cosa son los funcionarios, y otra los profesionales públicos. España necesita más mé­dicos y profesores, pero las administraciones siguen estrangulando el sistema sanitario y educativo, para contener el gasto, donde no se debe contener. Sí los profesores interinos no fuesen obligados a irse de va­caciones no remuneradas hasta septiembre, los datos del empleo del mes de julio, serían aún mejores. Sin embargo, las administraciones siguen sin acatar una sentencia del Tribunal Supremo que tendría que ve­tar, cada verano, el despido de 115.000 trabajadores de la Educación pública.

España crece propulsada por el efecto pendular de la economía mundial. Pero pierde fuelle y es probable que nuestra economía se vuelva a gripar el próximo año, si el gobierno no coge, de una vez, el toro por los cuernos, y emprende la puesta en marcha de las me­didas que son necesarias para crear un nuevo modelo económico y, por consiguiente, crear empleo y de cali­dad. Sin embargo, no parece que ésa sea la intención del nuevo gobierno socialista y del presidente, Pedro Sánchez, entre otras razones, por su fragilidad polí­tica, por las exigencias de los partidos que apoyaron la moción de censura que el PSOE presentó contra Mariano Rajoy, y por la irresponsabilidad de quienes bloquearon la aprobación del ‘techo de gasto’ y aho­ra amenazan con tumbar los próximos Presupuestos Generales del Estado.

Las políticas sociales, siempre necesarias, no son más que políticas paliativas, como el Salario Social en As­turias, que se ha convertido en un agujero sin fondo. Más gasto (social) a costa y a cuenta de subir los im­puestos, y por tanto de mermar el consumo, además de quebrar los objetivos de déficit marcados por Bru­selas. Un círculo vicioso, más gasto y más deuda, que además de no generar empleo, es una política impro­ductiva. Desde luego, algunos no aprenden de sus errores y son reincidentes en cebar el gasto social en lugar de afanarse en creo empleo, que a fin de cuen­tas es el motor de cualquier economía y sociedad. No está de más, recordar, que en mayo de 2007, y con una tasa de paro del 7,93%, la más baja de nuestra histo­ria, el entonces presidente, José Luis Rodríguez Za­patero, se ufanó en el Congreso de que “España esta­ba jugando la Champions League de las economías mundiales”, al calor de la especulación y la bochor­nosa ‘burbuja económica”, que además de ser un cal­do de cultivo para todo tipo de corruptelas, solo sirvió para endeudar a los españoles pagando desmesura­das hipotecas ante la usura y avaricia de los bancos. Y de aquellos lodos, y de los costosos ‘planes Zapate­ro’, vienen los barros que aún nos siguen salpicando. España crece, pero crea empleo precario y temporal, ya que seguimos alimentando un modelo económico que, salvo el turismo, ya no da más de sí.

En paralelo, la reforma laboral impulsada por el Parti­do Popular han disparado la precariedad en el trabajo. La tasa de temporalidad en España es del 26,1%, el doble que la registrada en la Unión Europea (13,9%). En los seis primeros meses del año, se registraron 10,4 millones de contratos temporales o parciales, sobre un total de 13,8 millones de nuevos contratos, lo que quiere decir que de cada 13 contratos, 10 eran de em­pleo temporal o precario. La OCDE ha vuelto a insis­tir en que el crecimiento sostenido de la economía española no van acompañado, como sería lógico, de subidas salariales; y además el empleo que se crea en España es precario y de mala calidad. Una déca­da después, nuestro país ya transita por la senda del crecimiento, pero no irá por buen camino, hasta que el gobierno y los agentes sociales, pacten e impulsen una profunda reforma del mercado laboral y de un modelo económico que maquilla las cifras del paro con los ‘temporeros’ del trabajo precario.

Comparte:
  • Print
  • Add to favorites
  • RSS
  • Digg
  • Facebook
  • Google Bookmarks
  • Bitacoras.com
  • email
  • Live
  • MySpace
  • Netvibes
  • Technorati
  • Twitter