00:48. MARTES 16 DE JULIO DE 2019

La ‘losa’ de Somos Oviedo

Editorial
10 septiembre, 2018

El Bulevar de Santullano, anun­ciado a bombo y platillo, por Somos Oviedo, el Podemos lo­cal; lleva el mismo camino que las célebres ‘losas’ que anun­ciaba –y buzoneaba (folletos)- Gabino de Lorenzo cuando se acercaban las eleccio­nes. Aquellas ‘losas’ llamadas a cubrir la Ronda Sur para unir los barrios de San Lázaro y Otero, con Santo Domingo, no fueron más que un cepo electoral de un alcalde que al calor de las elecciones siem­pre sacaba conejos de la chistera (amplia­ción -cubo- del Teatro Campoamor). Hace ya veintiún meses, que Somos anunció su intención de convertir la entrada norte de Oviedo, por la autovía, en un amplio y bu­cólico bulevar, de la misma manera que Gabino Lorenzo anunció una losa para soterrar el tráfico y preservar los muros del templo de Santullano. Pero ni antes, ni ahora, se ha movido ni una sola piedra, y todo son castillos en el aire, y anuncios y promesas que se diluyen con el paso

del tiempo.

A diferencia de los trampantojos de Gabi­no de Lorenzo, Somos Oviedo cuenta con financiación europea para transformar la entrada norte de la capital asturiana y convertirla en un gran bulevar. Sin embar­go, el ‘cheque’ europeo, de 10,3 millones, va camino de caducar por no ejecutarse las obras en tiempo y plazo, además de dispa­rar la factura inicial hasta los 50 millones de euros. Los sucesivos cambios en el pro­yecto, decapitando el proyecto inicial que ganó el concurso de ideas convocado por el Ayuntamiento, y los estratosféricos so­brecostes, han puesto en la picota la obra ‘estrella’ que anunció Somos Oviedo, com­prometiéndose, en junio de 2017, a tener “en marcha la mayor parte de las inver­siones a mediados de 2018”; según anun­ció, en este periódico, el concejal de Ur­banismo, Ignacio Fernández del Páramo. Pero quince meses después, no se ha mo­vido ni una sola piedra y no hay ni una so­la inversión en marcha. Además, los con­tinuos cambios y modificados de obra, ha hecho que la factura del bulevar ‘fantasma’ se haya multiplicado por cinco, mucho an­tes de comenzar las obras, y a pesar de ha­ber excluido, de la actuación urbanística, los terrenos de la Fábrica de la Vega, que en su momento incrementarán aún más el coste del faraónico bulevar, que podría convertirse, si sale adelante, en uno de los parques más caros del mundo (ocho mil trescientos millones de las difuntas pese­tas) y también en la obra más costosa eje­cutada en Oviedo.

Solo la primera fase del llamado bulevar de Santullano, sin ninguna fecha de ejecu­ción, supondrá un desembolso de 17 mi­llones, que supone una cifra muy superior a toda la inversión -en nuevas obras- que ha ejecutado el tripartito en sus tres años al frente del Ayuntamiento de Oviedo. En realidad, nadie sabe cual será el coste final de la operación, teniendo en cuenta que el Principado impone la construcción de una megarotonda a la altura del barrio de La Monxina, y que Somos Oviedo preten­de demoler uno de los nuevos enlaces que conducen al HUCA, aunque para ello, ten­drá que contar con el visto bueno del go­bierno central.

Hasta el “gran lago con embarcadero”, se ha quedado en una charca, de poco más de un metro de profundidad, y con 185 metros de largo por 45 metros de anchu­ra en su cota máxima. El proyecto tam­bién incluye “parques infantiles con jue­gos de agua y tirolinas” (Gabino de Loren­zo también anunció, en 1998, un lago con barquitos, y miles de viviendas en La Zo­reda, que alumbrarían un nuevo Oviedo). Desde luego, para este ‘viaje’ -un bosque­cillo, una charca, y tirolinas- que se anun­ció como la obra del siglo, no es necesario semejante desembolso que hipotecará, si es que se hace algún día, las arcas munici­pales durante muchos años. En cualquier caso, con charca o sin charca, con tiroli­nas o patitos, hay sobradas razones para pensar que los números no cuadran, no salen ni con ‘fórceps’, y que estamos ante un nuevo cuento de la lechera. Por si fuera

poco, los redactores del proyecto han anunciado, esta semana, que la primera fase de obras se prolongará durante 5 o 6 años, lo que fija el horizonte del bulevar ‘fantasma’ en el 2023 o 2024. El bulevar de Somos Oviedo ya huele a una de esas ‘lo­sas’ y ‘gabinadas’ que nunca levantaron cabeza.

Deberes para la nueva ministra asturiana

Asturias vuelve a tener a un político as­turiano sentado en el Consejo de Minis­tros. María Luisa Carcedo (San Martín del Rey Aurelio) es, desde esta semana, la nueva ministra ‘accidental’ de Sanidad. Y es de esperar, asturianía obliga, que ba­rra un poco para casa. El PSOE, que tan­to criticó la apertura del Centro ‘Stephen Hawing’ en Langreo, destinado a personas con graves discapacidades neurológicas; tiene una excelente oportunidad para po­ner en marcha un equipamiento que ten­dría que estar abierto hace ya más de sie­te años. De nada vale una inversión de 16 millones, si no abre sus puertas, atiende a los pacientes, y crea más de un centenar de puestos de trabajo.

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