21:44. VIERNES 22 DE NOVIEMBRE DE 2019

“En el ‘caso Hulla’ las sospechas apuntan ahora al ex ministro socialista, Jesús Caldera”

Entrevistas
18 diciembre, 2018
DAVID ASCASO

Alberto Rubio se ha convertido en el azote del Montepío, pero también del SOMA. El ex secretario general de CCOO (1996-2005), ahora actúa como un ‘verso libre’ y alza su voz crítica contra las corruptelas que aún siguen ocultas en la mutualidad minera, en manos del desvencijado sindicato minero que sigue controlando y haciendo de la suyas en el Montepío. El veterano dirigente ha pedido, y sigue pidiendo, la dimisión de Juan José González Pulgar, presidente de la mutualidad, al que acusa de haber borrado, por alguna extraña razón, los discos duros de los ordenadores que puso a disposición de los mutualistas críticos, y también de ocultar que su mujer trabajó, y fue socia de Juan Antonio Fernández, el constructor imputado por los ‘galácticos’ sobrecostes que endosó al geriátrico de Felechosa. Hace dos años, Alberto Rubio regresó a los órganos de dirección del Montepío, como miembro y líder de los mutualistas críticos, con una gestión que sigue siendo pestilente. Su intención era abrir los cajones y ‘limpiar’ todo aquello que aún oculta la mutualidad minera con la complicidad de su ‘amo’, el SOMA, que sigue oliendo a podrido desde que estalló el ‘caso Villa’ y la llamada ‘operación Hulla’ que puso al descubierto las vergüenzas del SOMA y la trama urdida por Villa, Postigo y compañía. Rubio se vio obligado a abandonar el Montepío, pero no se rinde, y sigue tirando de la manta para tratar de descubrir quién es el ‘señor X’ de un caso de saqueo y trapicheos, en el que también subyace, probablemente, la financiación irregular, el cobro de comisiones ilegales, y el fondo de reptiles, de aquel PSOE en manos de José Luis Rodríguez Zapatero. Aunque Alberto Rubio no se muerde la lengua, calla mucho más de lo que cuenta -y sabe en esta entrevista. Que no es poco.

.-¿Mantiene una ‘guerra’ con Juan José González Pulgar?

No. Cuando creamos la Asociación de Mutualistas del Montepío, lo hicimos con la intención de trabajar por el bien de la institución. Entramos en la dirección, y al principio todo eran promesas de transparencia. Pero no fue así, y por eso nos marchamos.

.-¿Por qué?

En el Montepío se mantienen los vicios y las mismas prácticas que en el pasado.

.-CCOO abandonó el Montepío cuando afloró el ‘caso Hulla’.

CCOO, mi sindicato, huyó. Creo que no hizo bien. Debería haber investigado si alguno de sus dirigentes o responsables cometieron alguna irregularidad, y si fue así, purgarlo, denunciarlo, y permanecer en el Montepío para limpiarlo desde dentro.

.-Pero ustedes también se marcharon.

Comprobamos que no teníamos la posibilidad de cambiar nada. Nuestra gente fue apartada de sus cargos en las Juntas Locales, y fueron sustituidos por otras personas, próximas a CCOO, que no cuestionan a la actual dirección. Nosotros quisimos limpiar y vigilar la gestión de Montepío. Pero no nos dejaron. Aquello olía muy mal.

.-Están personados, como acusación particular en el ‘caso Hulla’.

También debería estar Comisiones. Es incompresible que no estén personados.

.-Y el propio Montepío.

Comparo el papel del Montepío en el ‘caso Hulla’, con el PP en el ‘caso Gürtel’. Intentan entorpecer la investigación, y ocultan información. Y no lo digo yo, lo dice el fiscal. El año pasado, el juzgado revocó su condición de acusación particular.

.-Han remitido al juzgado mucha documentación que acreditaría las corruptelas en el Montepío. ¿De dónde salió?

La directora financiera compartió con personas de la asociación mucha información, cuando formábamos parte de la dirección. Cuestiones como el pago duplicado del aire acondicionado de Los Alcázares, uno de los pagos se cargó al geriátrico de Felechosa. Si la dirección financiera lo sabía, sus superiores también debían saberlo.

.-También han puesto a disposición de la UCO abundante documentación que encontraron en un ordenador.

Cuando nuestra asociación entró en el Montepío, descubrimos que todos los ordenadores que nos habían facilitado, habían sido ‘limpiados’ Todos, menos uno.

.-¿Cree que alguien les quiso hacer llegar información ‘sensible’?

Más bien creo que se les olvidó borrar la memoria del disco duro.

.-¿Qué contenía?

De todo. Facturas, apuntes, correos electrónicos, pagos… En cuanto vimos que aquello podía tener importancia, se lo remitimos a la UCO.

.-Dígame algo más concreto.

Había documentos que reflejaban cómo se adjudicaban importantes obras a dedo. En el Montepío conseguimos implantar un sistema similar al de los ayuntamientos, los negociados sin publicidad. Había que pedir presupuesto a tres empresas, y después adjudicar el contrato a la mejor oferta.

.-¿Y no ocurría así?

No. Ese ordenador contenía correos enviados desde el Montepío a una empresa, solicitando que se presentase a un negociado con un presupuesto elevado, para hacer el paripé y de relleno, aunque ya se había decidido qué empresa iba a recibir la obra.

.-¿Y por qué esas empresas se prestaban al engaño, en lugar de competir por el contrato?

Porque ya les llegaría a ellas el turno, y recibirían su correspondiente adjudicación.

.-Los cursos de formación están bajo sospecha. También los del Montepío.

No es de extrañar. Todos los empleados del geriátrico de Felechosa pasaron por un curso de formación que daba la empresa habitual del SOMA. Era una condición indispensable.

.-¿Y cómo se desviaba el dinero?

Es sencillo. Pongamos que un curso vale 100.000 euros. La entidad que lo organiza se los da a la empresa que da los cursos, pero a cambio exige que le devuelva 30.000 o 40.000 euros.

.-En dinero negro.

No tiene por qué. Basta con que alguien reserve habitaciones en un hotel o unos apartamentos, y que pague por las estancias esos 30.000 o 40.000 euros. Aunque no haya nadie.

.-Los ‘papeles de Postigo’, dónde el ex presidente del Montepío afirma que sus dos antecesores, Alfredo Álvarez Espina y Ricardo López, cobraron comisiones ilegales, ¿salió de ese ordenador?

No.

.-¿Y quién los filtró?

No lo sabemos. Pero confirman que ya son tres los ex presidentes del Montepío bajo sospecha. Esos documentos provocaron un terremoto en las Cuencas, en el Montepío, y en el SOMA.

.-Esos papeles reflejan ingresos de dinero en efectivo, intercambio de maletines, grabaciones de video y conversaciones telefónicas. ¿Les da credibilidad?

Sí. Hay videos y grabaciones.

.-¿Los ha visto?

Sé que existen.

.-¿Y quién ordenó grabar a Espina y López?

Parece que Postigo. Utilizó esa información para forzar la dimisión de Espina y López de sus cargos, y cubrirse las espaldas. Pero al final, él también tenía las manos manchadas.

.-¿Cuál cree que es el papel del SOMA en el Montepío?

La mutualidad es el último reducto de poder del SOMA. Tienen secuestrado al Montepío, y no quieren soltarlo.

.-La instrucción del ‘caso Hulla’ se prolongará 18 meses más. ¿Están de acuerdo con esta decisión del juzgado?

Sí. Nos gustaría que hubiese sentencias cuanto antes, pero la investigación se está ampliando.

.-¿Comparecerán más testigos o nuevos investigados?

Seguro. Están llamando a proveedores, que han reconocido que hacían obras de todo tipo para el Montepío o para sus dirigentes, y que después pasaban la factura, haciéndola pasar como obras en el geriátrico de Felechosa.

.-¿Y en el ámbito político?

La investigación se está dirigiendo hacia otros implicados y están llamando a directores generales del Ministerio de Trabajo. Las sospechas apuntan al ex ministro del PSOE Jesús Caldera. La corrupción sigue aflorando en el Montepío.

.-¿El ‘caso Hulla’ podría acabar salpicando a CCOO?

Es mi sindicato, y me gustaría que no fuera así. Pero no pongo la mano en el fuego por nadie. Si alguien descubre una irregularidad, y no la denuncia, se convierte en cómplice. Y aquí hay muchos cómplices necesarios.

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