15:33. SáBADO 21 DE SEPTIEMBRE DE 2019

Insulto Arquitectónico

Cultura
1 abril, 2011

Igor Paskual.

¿Qué cojones es esto? Pocas veces en mi vida he visto algo tan fuera de sitio. No entro a considerar aspectos como la línea o el volumen porque la ausencia de perspectiva nos arrebata el derecho a contemplar su obra. Lo peor es que se muestra agresiva, como si hubiera sido diseñada con poca dedicación y amor; un gigante con pies de barro cuya megalomanía en el centro de nuestra capital provoca terror al viandante. Este edificio no sólo atraca directamente el bolsillo del ciudadano, sino que nos roba el corazón. ¡Qué insulto lleno de arrogancia y desconsideración! ¡Qué acto de egoísmo puro y duro! Calatrava no piensa en el contribuyente, sólo tiene la cabeza en sí mismo y en esa gloria pagada por los demás. Mira por encima del hombro a la ciudad y cuela un cangrejo albino y gigante en un nido para pájaros medianos. En fin, tanto arremeter contra los ‘subvencionados’ del cine español y resulta que aquí tenemos a un arquitecto que se lleva el dinero ovetense sin mostrar un mínimo respeto. En esta obra veo la falsa superioridad del millonario triunfador que destina sus peores proyectos a las provincias con un desprecio superlativo. Me imagino a Calatrava diciéndole a su secretaria: “Cari, manda a estos aldeanos aquel proyecto que me rechazaron en Nueva Delhi, que ya se apañarán ellos para encajarlo”. El Palacio de Congresos simboliza el espíritu de todos los nuevos ricos que surgieron al calor de la falsa prosperidad de la construcción y querían dejar su huella en el mundo. Es el también el complejo de la capital que quiere una muestra rápida de modernidad. Un triste ejemplo más del favor del que goza el individuo ante el colectivo y un espacio lleno de desasosiego. Devuelva el dinero, Don Santiago.

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