16:37. MARTES 16 DE JULIO DE 2019

Se avecina tormenta en Sepang

Deportes
9 abril, 2011

Ferrari anuncia cambios para la segunda carrera de la temporada.

No hay tiempo para lamentos. El actual campeón, Sebastian Vettel, ganó en Australia, y la cosa no empezó nada bien para Ferrari. Las tres primeras carreras del Mundial suelen ser un banco de pruebas en tiempo real, un trapecio sin red en el que algunos asumen ciertos riesgos para comparar su situación con respecto a sus rivales. En eso está Ferrari, y algunos ya empiezan a notar cómo se les encoge el estómago teniendo por delante a los ‘toros’ de Red Bull. No estar en el podio a las primeras de cambio, duele. Y mucho.

Nadie entiende nada. O casi nada. De la primera carrera de la temporada sólo queda claro que los Red Bull siguen estando intratables. La ventaja de este equipo es demasiado grande, y nadie encuentra el antídoto para estar a la altura de los bólidos austriacos. Dominan la calificación ‘sin despeinarse’, ganan carreras sin excesivo esfuerzo, y mientras tanto el resto de las escuderías sudan la gota gorda para seguir la estela. ¿Dónde está el secreto? Hay quien apunta que el alerón delantero del coche de Vettel es el que marca la pauta, pero por más que el resto lo mira con obsesivo detenimiento, parece imposible dar con el ingrediente mágico. Incluso se jactan de no haber necesitado activar el KERS para lograr a victoria, y se plantean no incluirlo en su coche para esta segunda carrera. Van sobrados, o eso parece.

En el garaje de al lado, Ferrari anuncia para Malasia cambios significativos en la aerodinámica de su monoplaza. El fiasco del comienzo del Mundial fue demasiado grande: alejados de los primeros puestos en la parrilla de salida en Melbourne, la carrera fue una remontada constante que acabó justo en el lugar en que Alonso se topó con su nuevo incordio en la pista, el ruso Vitaly Petrov: el mismo que le desesperó en Abu Dhabi el triste día en que perdió un título que casi tenía ganado; el mismo que le arrebató hace dos semanas la posibilidad de colarse entre los tres primeros. El ruso va a más, y nadie le descarta para un papel protagonista en este Mundial. El Lotus Renault ya ofreció muy buenas sensaciones en los meses previos al inicio de la competición, y podrían ser los animadores de una temporada que pese a que algunos ya la quieran dar por acabada –Flavio Biatore señaló que Ferrari debería de centrarse ya en desarrollar su coche para 2012-, no ha hecho más que empezar. El que piense que Petrov es flor de un día se equivoca en la misma proporción que aciertan los que consideran que si Kubica no hubiese sufrido un grave accidente de coche a pocos días de empezar todo esto, tendríamos que haber añadido el nombre del polaco a la lista de candidatos al Mundial. Las remontadas de Alonso siempre destacan en situaciones difíciles: cuando se da mal, todo se fía a la habilidad del asturiano para escalar posiciones a lo largo de 56 vueltas; pocos como él saben limar metros y segundos a sus rivales, pero de un tiempo a esta parte esas remontadas se quedan a un paso del éxito. Alonso no puede hacerlo todo. Y Ferrari no puede fiarlo todo en él. Debe poner algo de su parte. Y mientras tanto, las quejas, paradójicamente, no salen de la boca del asturiano, sino de su compañero Felipe Massa, que tras unos meses en los que parecía haber acatado su condición de segundón, ha vuelto a la carga dialéctica reclamando un trato igualitario con respecto al bicampeón mundial, y la puesta en marcha de urgentes y diferentes mejoras técnicas que les permitan estar en la lucha por la victoria desde este mismo fin de semana. ¿Alguien ha escuchado a Mark Webber quejarse por el bajo rendimiento de su coche con respecto al de su compañero Vettel en la pasada carrera? El australiano prefiere sr más cauto a la hora de jugar sus bazas, y más en un circuito en el que logró en 2010 ‘pole’ y vuelta rápida, además de un segundo puesto en el podio por detrás de Vettel. De todos los equipos aspirantes al título, la mayor decepción se dejó notar en el box de la Scudería, una decepción inversamente proporcional a la satisfacción de rivales como McLaren, que viendo la que se avecinaba después de una pretemporada decepcionante, supieron dar marcha atrás en sus experimentos para tomar impulso y colocarse de nuevo entre los coches punteros de la parrilla.

El circuito de Sepang, en trece ediciones, ha registrado 5 triunfos de la escudería italiana, pero solamente una en los últimos seis años, la lograda por Kimi Räikkönen en 2008. La lluvia, lejos de ser un accidente meteorológico ocasional, será decisiva en este Gran Premio: No por la mayor o menor habilidad de los pilotos a la hora de conducir en un asfalto mojado, sino fundamentalmente por el momento en que esa lluvia haga acto de presencia; el pasado año, Alonso y Massa se vieron relegados a las posiciones de salida 19 y 21, con Hamilton entre ambos, tras el chaparrón caído en el momento de celebrarse la primera calificación del día, y quedándose fuera de la segunda tanda por primera vez en su historia. La lluvia no respeta la historia ni los galones. Y aquí, el que no corre vuela.

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