19:39. JUEVES 21 DE NOVIEMBRE DE 2019

El arrepentido

Oviedo
12 enero, 2013
MARINA GARCÍA

La luna de miel solo ha durado un año. Gabino de Lorenzo ha roto con Agustín Iglesias Caunedo. Y no es una cuestión de celos, más bien se trata de las ‘canitas al aire’ que está echando su sucesor al frente del Ayuntamiento de Oviedo. Caunedo, le ha salido rebelde a Gabino. Se ha ‘emancipado’ de su mentor político. Y se ha dado, o eso piensa Gabino, al ‘libertinaje’. ¿Ruptura temporal de la convivencia, o inicio de las hostilidades entre ‘padre e hijo? Lo sabremos muy pronto, aunque parece lo segundo. Por ahora, ex alcalde y alcalde, mantienen las composturas, y disimulan su creciente distanciamiento. No se ven, no se llaman, y no ‘coinciden’. Si Gabino de Lorenzo se presenta en el concierto de Navidad que la Fundación Príncipe organiza, anualmente, en La Catedral, Caunedo se esfuma y no comparece. Si Agustín Iglesias Caunedo recibe, a los pies de La Catedral, a sus majestades postizas en la tradicional Cabalgata previa a la noche de Reyes, De Lorenzo hace ‘mutis por el Foro’. Y si se cruzan por la calle -algo poco probable ya que Gabino hace muchos años que no se apea del coche oficial ni para ir a comprar castañas para el ‘nietín’-, es probable que uno de los dos cambie de acera. ¿Qué ha pasado para que, en tan solo un año, Gabino de Lorenzo haya comenzado a desacreditar a su sucesor, a quién defendió, a capa y espada, en todos los cuadriláteros (en su ‘cocinilla’, en el partido, ante la vieja guardia del PP, en una comida en Casa Fermín, en la ‘mesa camilla’ de la Peluquería de Ramiro…). No hay, según las fuentes consultadas, una sola razón. Más podría tratarse del carácter bipolar de un político que se acuesta queriéndote y al amanecer te degolla (Pedro Sánchez Arjona, Rafael Secades, Agustín de Luis, Enrique Fernández…). El turno parece haberle tocado ahora a Caunedo, que, por segunda vez, ha caído en desgracia en las pulsiones enfermizas de su progenitor político. La primera vez, le ‘sacó’ del Ayuntamiento y, durante varios meses, Caunedo estuvo exiliado en un despachín de la calle La Luna. Sin embargo, en este nuevo lance, Agustín Iglesias Caunedo empuña el bastón de mando municipal, mientras que Gabino vegeta, y pone sus barbas a remojo (Villa Magdalena, Cinturón Verde…), atechado bajo el ‘paraguas’ de la Delegación de Gobierno.

“La relación se ha enfriado”, cuentan dos concejales de Caunedo. Pero más que enfriado, la relación entre mentor y progenitor echa chispas, aunque traten de disimularlo. ¿Se verán las caras en la comida homenaje -próximo miércoles- que el ‘comando La Goleta’ ha organizado a mayor gloria de Agustín de Luís? Por aquello del protocolo, en el sarao tendrían que estar presentes todos sus ‘jefes’ (Masip, Gabino y Caunedo), sin embargo, es poco probable que haya ‘triplete’ de alcalde y ex alcaldes, en el homenaje a quién fuera jefe de la Policía Local desde hace más de 25 años, exceptuando casi cinco años de destierro tras haber caído -como no- en desgracia. ¿Quién se ausentará?, ¿Gabino o Caunedo?, se admiten apuestas. Los dos no coincidirán, ni siquiera, en mesas separadas.

Sube la ‘prima de riesgo’ de Caunedo, pero también baja la cotización de Gabino. El ex alcalde no digiere algunas de las actuaciones del alcalde. Y por eso, le quiere meter en vereda. Los ‘pecados’ de Caunedo, no van más allá, de haber parado la brutal intención de amputar las farolas ‘gabinianas’, lo que solo hubiese reportado beneficios -unos 12.000 euros mensuales- para el contratista, Andrés del Llano, y ‘cliente’ de la Yeguada ‘Picos de Europa’; o la readmisión de los trabajadores despedidos de FCC -forzado por la oposición-, empresa que tiene el monopolio de los servicios municipales; o la resolución del contrato del spa del Naranco (Iglesias, Abilio, Jesús Martínez); aunque tal vez la mayor afrenta para el regidor sea la batalla que Caunedo ha emprendido contra quienes ‘ordeñaron’ las arcas municipales (Cosmen y Lago), y contra quién pretendía abrir en canal el ‘corazón’ urbano de Oviedo (Del Fueyo, Comansa). Por primera vez, el equipo de gobierno está pidiendo cuentas, y reclamará daños y perjuicios a la UTE que dejó empantanadas las obras del spa del Naranco. Algo que no hizo Gabino de Lorenzo con ninguno de sus contratistas de ‘cabecera’ (Alberto Lago, Parking Plus; Puertas Miera-Urvisa, spa de La Florida; Jovellanos XXI, el ‘Calatrava’…), a los que condonó todas sus deudas. Durante los últimos meses, Agustín Iglesias Caunedo, se ha afanado en desactivar las ‘bombas de racimo’ que dejó sembradas, por toda la ciudad, su mentor. Pero Gabino, por alguna extraña razón, prefiere que exploten.

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