17:37. MARTES 18 DE JUNIO DE 2019

El camino del compromiso

Opinión
4 marzo, 2011

Cristina Coto

En julio de 2009 Francisco Álvarez-Cascos previó la posibilidad de que siguiera deteriorándose la democracia en España, de que fueran puestas en entredicho nuestras libertades. En tal caso, su decisión de dar un paso atrás en la política, sería revisable. Creo de verdad que, en aquel momento, nadie fue consciente del alcance del deterioro –tanto de la democracia como de la libertad- a que iba a llegar nuestro país, y de manera peculiar, nuestra región.

Hoy, sábado 5 de marzo, Foro Asturias celebra su Congreso Constituyente, un Congreso sin precedentes por –entre otras- dos razones: la primera, el hecho inusitado de que más de 7000 personas han formalizado su afiliación al partido en apenas un mes; la segunda porque todos ellos votarán en el Congreso, en un ejercicio de democracia interna nunca vivido en el ámbito de ninguna organización política.

En una sociedad, en ocasiones apática hacia los políticos, sólo razones muy poderosas pueden explicar la enormidad de este movimiento social.

Asturias es una región pequeña, históricamente gobernada por una izquierda reaccionaria que nos ha llevado a una situación económica ruinosa; valga como ejemplo el record de parados con que se ha cerrado febrero, y que nos retrotrae, superándolas, a las cifras de 1996. Una máxima falsa: “Asturias es de izquierdas” se ha instalado en el seno de los hasta ahora dos grandes partidos mayoritarios. De tal modo, el PSOE ha entendido que no tiene porqué esforzarse demasiado, pues el éxito esta asegurado; y la oposición, creyéndose también la mentira, ha optado por subordinarse dócilmente al PSOE, llegando a acuerdos en aras, no del bien común, sino del de la propia casta. El resultado son pues, dos viejas castas políticas dirigidas por pequeñas élites, cuyos intereses personales se anteponen a los generales de la región. Y el resultado de la política mal entendida son, de momento, 88.072 parados.

Por ello, cuando una organización política dio la espalda a las ilusiones que los asturianos habían depositado en Álvarez-Cascos, que por su preparación, por su experiencia, pero sobre todo por su acreditado compromiso con Asturias, era la única opción de futuro para esta tierra, este pueblo agradecido y justo, decidió no mantenerse indiferente, decidió rebelarse y comprometerse, porque no es tolerable que para que unos pocos vivan muy bien, cientos de miles de asturianos tengan que vivir muy mal, y peor aun, sin esperanza.

Al fin, este gran movimiento colectivo que es Foro Asturias, constata que no cabe, y por tanto no tolera, transigir respecto a nuestros derechos.

Sumidos en una profunda crisis económica, ni el Gobierno de Asturias ha abordado ninguna nueva política de desarrollo ni la oposición ha planteado propuestas en tal sentido, empeñados en mantener en el tiempo su particular entente cordial, la afortunadamente ya conocida artimaña: Oviedo para el PP y Asturias para el PSOE. Frente a un ejemplo tan poco edificante, son los ciudadanos de Asturias quien recogen el testigo en el camino hacia delante; lejos de ser indiferentes, los asturianos han dicho no a quienes se creen dueños y señores, porque solo esa es la manera de desautorizarles.

Los asturianos han hecho un pacto consigo mismos y con su tierra, en paralelo al que Álvarez-Cascos ha hecho con ellos, para construir una sociedad de la que podamos estar orgullosos, estándolo primero de nosotros mismos, lo que exige enfrentarse a todo aquello que es espurio; desde las maniobras de las elites hasta a las de alguna prensa no independiente. Quien no acepta resiste y quien resiste se compromete. Stéphane Hessel, en su libro ¡Indignaos!, nos desea tener motivos de indignación: “es un valor precioso”, afirma. Los integrantes de Foro Asturias se indignaron al ser ignorados, al ser maltratados, y partir de ahí se han hecho ‘militantes, fuertes y comprometidos’.

Comparte:
  • Print
  • Add to favorites
  • RSS
  • Digg
  • Facebook
  • Google Bookmarks
  • Bitacoras.com
  • email
  • Live
  • MySpace
  • Netvibes
  • Technorati
  • Twitter